Nombre oficial: Australia Superficie: 7.682.300 km² Población: 19.500.000 hab. Capital: Canberra (313.000 hab.) Nacionalidades y etnias: 92% descendientes de europeos, 7% asiáticos, 1% aborígenes Idioma: inglés, lenguas aborígenes (además del italiano, griego y otras lenguas europeas y asiáticas) Religión: 75% cristianos, 1% musulmanes, 1% budistas, 0,5% judíos Régimen político: república federal parlamentaria Jefe de Estado: reina Isabel II, representada por el gobernador general Michael Jeffery Primer ministro: John Winston Howard
PIB: 418.000 millones de dólares PIB per cápita: 22.000 dólares Crecimiento anual: 4% Inflación: 2% Principales recursos económicos: minerales, petróleo, carbón, oro, lana, cereales, carne, turismo Principales socios comerciales: Japón, ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático), Corea del Sur, China, Nueva Zelanda, Estados Unidos y la Unión Europea
Visados: a excepción de los neozelandeses, los ciudadanos extranjeros requieren visado. Los visados de turista suelen tener una validez de seis meses y cuestan 22 dólares; para menos de tres meses, los visados son gratuitos. España y la mayoría de los países europeos necesitan una autorización electrónica para viajar; ésta sustituye al visado y permite prescindir del formulario de solicitud y del sellado del pasaporte. Condiciones sanitarias: quemaduras solares, picaduras de araña y mordeduras de serpientes Hora local: GMT+10 (zona oriental), GMT+9,5 (zona central), GMT+8 (zona occidental) Electricidad: 220-240V Pesos y medidas: sistema métrico SydneyLa primera ciudad de Australia es su asentamiento más antiguo, el centro de poder económico de la nación y la capital del país en todo menos nominalmente. Fue construida a orillas del imponente Port Jackson y en la actualidad es una metrópoli vital, egocéntrica, rebosante de una urbanidad despreocupada y obsesionada servilmente por todo tipo de modas. Los magníficos Juegos Olímpicos celebrados en Sydney en el año 2000 han incrementado la fama de la ciudad como una urbe civilizada, acogedora y entretenida. Para demostrar que se ha visitado Australia, nada mejor que sacarse una foto del Sidney Opera House, con el Sidney Harbour Bridge al fondo. MelbourneLa segunda ciudad de Australia es un lugar contradictorio, repleto de encantos ocultos; una comunidad residencial junto a la bahía del revuelto río Yarra; una urbe cosmopolita, culta, amante del fútbol y conservadora... Un verdadero paraíso para los vanguardistas. Está repleta de tiendas, restaurantes, vida nocturna y actividades deportivas. Muchos habitantes de Melbourne creen vivir en una de las ciudades más activas del mundo. Desde Melbourne merece la pena salir de excursión hacia Phillip Island, con sus pingüinos, al prístino Wilsons Promontory y al Great Ocean Road, una ruta que bordea la costa suroeste de Victoria. Gran Barrera de ArrecifesUno de los mayores bienes de Australia es el arrecife que recorre la costa de Queensland, estimado como una de las maravillas naturales del planeta; se trata de la barrera de arrecifes más extensa y la mayor estructura formada por organismos vivos que existe en la Tierra. En el Norte, el arrecife, situado a sólo 50 km de la costa, discurre de manera casi continua; en el Sur, más bien se aprecian arrecifes individuales, en determinados lugares a más de 300 km de la costa. Cientos de islas salpican la zona del arrecife, y cerca de veinte cuentan con instalaciones turísticas; mientras que en otras muchas es posible acampar. CairnsCairns es la capital turística del extremo norte y uno de los destinos más demandados por los viajeros. Hasta hace poco, sólo era un remanso tropical aletargado; gran parte de su encanto y languidez han desaparecido con el fulminante crecimiento de la infraestructura turística, pero es una base ideal para explorar las riquezas de Queensland. Desde Cairns es factible organizar excursiones a la Gran Barrera de Arrecifes, a Green Island, a Fitzroy Island, a la meseta de Atherton, al mercado de Kuranda, a la franja de 50 km de playa que se extiende al Norte hasta Port Douglas, y a la selva y al panorama costero de Cape Tribulation y del río Daintree. DarwinLa capital de Australia del Norte está más cerca de Yakarta que de Sydney y de Singapur que de Melbourne, de manera que no es extraño que recuerde más a Asia que al resto de Australia. Dicha proximidad con los vecinos norteños se refleja en la atmósfera tranquila, cosmopolita y tropical de la ciudad. Ulurú (Ayers Rock)Ulurú es un enclave de gran relevancia cultural para los aborígenes de Anangu y el símbolo más conocido del paisaje australiano. El peregrinaje a Ulurú y el ascenso de infarto hasta la cima se convirtieron en un ritual australiano, aunque los propietarios aborígenes siempre prefirieron que los visitantes no treparan por las rocas, y muchos respetan actualmente sus deseos. El gigantesco peñasco de 3,6 km de largo se eleva hasta 348 m desde el monte bajo circundante, absolutamente liso, ubicado en medio del campo; impresiona especialmente al amanecer y al atardecer, cuando la roca roja cambia de matices. Algunos paseos alrededor de la base de la roca permiten contemplar diversas cuevas, parajes sacros aborígenes y pinturas rupestres. En el cercano Kata Tjuta (el Olgas), 32 km al oeste de Ulurú, hay otros monolitos de belleza comparable, y el monte Olga es realmente mucho más elevado que Ulurú. El valle de los Vientos es un circuito de 6 km muy recomendable. BrisbaneBrisbane es la tercera metrópoli de Australia en tamaño y la capital de Queensland. Considerada por los australianos como una urbe descuidada, se ha zafado de esta mala reputación y se ha transformado en un centro floreciente al albergar toda una serie de eventos internacionales importantes en los años ochenta, entre ellos los Juegos de la Commonwealth de 1982 y la Exposición Universal de 1988. Brisbane se ha adjudicado el papel de ciudad cosmopolita y animada, con barrios interesantes, una calle de cafeterías, un gran parque a orillas del río, un repleto calendario cultural y una animada vida nocturna. PerthPerth, la capital occidental, es moderna y vibrante, emplazada entre los ríos Swan y Canning, con el cerúleo océano Índico hacia el Oeste y la cordillera Darling hacia el Este. Su estado es el más soleado de Australia, aunque lo verdaderamente llamativo es su aislamiento del resto del país, ya que Perth se encuentra más próximo a Singapur que a Sydney. CanberraCanberra es una creación fascinante del siglo XX que ha luchado por establecerse como epicentro de la historia, el orgullo y la identidad nacional de Australia. Canberra se enorgullece de haber sido durante mucho tiempo ciudad de políticos y burócratas que viven a costa del duro trabajo de la gente del campo. Actualmente esto ha cambiado: los políticos se van a casa el fin de semana y numerosos burócratas han perdido sus trabajos a causa de los recientes recortes de los servicios públicos. Canberra ha pasado de federación de bebés a metrópoli adulta con todos los problemas y ventajas que ello conlleva. AdelaidaCuando los primeros colonos fundaron Adelaida, construyeron con piedras una ciudad sólida y de aspecto solemne, civilizada y tranquila como ninguna otra capital de estado de Australia. La firmeza va más allá de la arquitectura, ya que hubo una época en la cual fue considerada la ciudad de los beatos, o sea de intransigentes puritanos, adquiriendo fama por su número desproporcionado de iglesias. Actualmente, los pubs y salas de fiesta superan en número a las iglesias. Esta población se asienta en un emplazamiento excelente, con el centro rodeado de zonas verdes y el área metropolitana bordeada por las colinas de la cadena del monte Lofty y por las aguas del golfo de San Vicente. HobartHobart es la capital meridional. El hecho de que sea pequeña (129.000 habitantes) es lo que le confiere su particular encanto. Se trata de una ciudad costera con un puerto activo y cuyas montañas ofrecen unas vistas inmejorables de las zonas residenciales que se apiñan en las laderas. Sus preciosas construcciones georgianas (hasta los almacenes de los muelles del puerto son pintorescos), su ambiente relajado, sus abundantes parques y sus características casas hacen de Hobart uno de los núcleos urbanos más atractivos de Australia. Puede que las ciudades vecinas del interior consideren que Hobart es conservadora y provinciana, pero realmente goza de un pujante panorama artístico y artesanal, unido a un verdadero sentimiento histórico; sin duda, éste es el lugar indicado para pasear, comer y empaparse del ambiente. Alice SpringsAlice Springs (20.000 habitantes), edificada a orillas del río Todd, generalmente seco, es una urbe moderna y agradable en el corazón de Australia. Puede causar decepción a aquellos que esperen saloons en cada esquina e individuos genuinos del desierto, pero al explorar los alrededores se aprecia el encanto de esta comunidad desértica. La ciudad fue fundada como escala de la línea del telégrafo por vía terrestre en 1870, aunque inició su crecimiento a lo largo de los últimos 30 años. La carretera que discurre hacia el Sur, hacia Adelaida, no estuvo completamente asfaltada hasta 1987. Valle BarossaEl valle Barossa es la región productora de vino más conocida de Australia. El valle ligeramente inclinado de Australia meridional, que fue colonizado en 1842 por alemanes que huían de las persecuciones religiosas de Prusia y Silesia, aún conserva reminiscencias germánicas. Se trata de una zona primorosamente cuidada que alberga unas cincuenta bodegas, la mayoría de las cuales acepta gustosa la visita de los turistas para catar y comprar vino. Para apreciar por completo el paisaje, se aconseja abandonar la carretera principal y desviarse por una secundaria que atraviese diferentes pueblos. La ciudad principal es Tanunda. Adelaida se halla a sólo una hora en coche hacia el Suroeste. La peor época para recorrer este espacio es entre julio y octubre, porque durante los meses de invierno las viñas están podadas. Los meses idóneos son de marzo a mayo, la temporada de la vendimia. También existen otras regiones vinícolas en el estado, especialmente en el extremo suroriental, alrededor de Penola, Coonawarra y Padthaway ; en el valle de Clare, al norte de Barossa; y en torno a McLaren Vale, en la península de Fleurieu. BroomeEl ambiente cosmopolita de esta metrópoli apartada, su ritmo lánguido de pueblo antiguo recolector de perlas y su relajado encanto tropical la convierten en imán para los viajeros y en una opción alternativa a las grandes urbes y su estilo de vida. Broome guarda influencias asiáticas, en parte debido a su historia como enclave recolector de perlas y en parte porque Perth, la capital, está dos veces más lejana que Indonesia. Cable Beach, cerca de allí, es actualmente una de las playas más famosas de Australia; al promocionar este sector entre el turismo de categoría, la ciudad se ha librado de las masas australianas maleducadas que inundan la mayoría de los pueblos turísticos occidentales. De Broome destaca el diminuto barrio de Chinatown, el Sun Pictures Cinema, un cine al aire libre de 80 años, el cementerio japonés y las huellas de dinosaurio en Gantheaume Point. Broome seduce también a los observadores de pájaros, dado que el observatorio de aves de Broome, localizado en Roebuck Bay, es uno de los mejores puntos de paso de aves zancudas que emigran del Ártico. Se advierte a los bañistas que entre noviembre y marzo las aguas están plagadas de medusas. Cordillera FlindersLa cordillera Flinders se eleva desde el extremo norte del golfo de Spencer, al este de Australia meridional, y se extiende hacia el Norte a lo largo de 800 km; para muchos es el epítome del campo de Australia, una zona excelente para los excursionistas, debido a la fauna y al colorido del campo. En el Norte las montañas están rodeadas de salinas o lagos salados. El rasgo definitorio de la cordillera es el inmenso estanque natural denominado Wilpena Pound, flanqueado por barrancos de 1.000 m. Son interesantes las gargantas Alligátor, en el Parque Nacional del monte Remarkable, Brachina y la cumbre coronada de porcelana conocida como Gran Muralla de China. La época recomendable para aproximarse a esta área es en invierno, aunque las montañas suelen estar más verdes y floridas en primavera. Quorn y Hawker son dos pueblos que merecen visita. Península FreycinetEn la costa oriental de Tasmania, la península se integra en el Parque Nacional de Freycinet; se caracteriza por sus playas y cuevas, sus plantas curiosas y su fauna. Todo anima al excursionismo. Una excusión representativa es el camino de retorno a la bahía de Wineglass. El parque contiene diversos lugares para acampar y alojamientos, aunque es famoso por su escasez de agua potable, de modo que se aconseja aprovisionarse en el pueblo cercano de Coles Bay. Great Ocean RoadEsta ruta por la costa suroccidental de Victoria es sumamente espectacular: serpentea por abruptos acantilados, playas azotadas por el viento y altísimos peñascos, atravesando un frondoso bosque e inmensos eucaliptos. La parte más cautivadora es el Parque Nacional Port Campbell, donde se encuentra una curiosa colección de esculturas de piedra caliza, entre las que figuran los Doce Apóstoles, el puente de Londres y la garganta de Loch Ard. Otro foco de interés radica en los bosques de las montañas Otways, entre la bahía de Apollo y Lorne. Los pueblos costeros indispensables son el complejo turístico de Lorne y el histórico Port Fairy, al oeste de Warrnambool. La carretera comienza oficialmente en Torquay y concluye en Warrnambool, pero continúa por la costa hasta Portland. Parque Nacional KakaduEl Parque Nacional de Kakadu es una de las maravillas naturales de Australia. Abarca un abanico de paisajes magníficos, alberga una fauna dispar y contiene algunas de las mejores muestras del arte rupestre aborigen. El parque, Patrimonio de la Humanidad por su relevancia cultural y natural, posee una extensión de más de 200 km de Norte a Sur y 100 km de Este a Oeste, y se encuentra a 153 km de Darwin por carretera, en el territorio norteño. Una franja del parque es territorio aborigen, y existen tres conflictivos contratos de arrendamiento de minas de uranio que operan en el Este. KimberleyEl accidentado Kimberley, en el extremo norte de Australia occidental, es una de las últimas fronteras, remota y poco explorada, con grandes ríos y panoramas espléndidos, el paisaje australiano por antonomasia: tierra roja, rocas, árboles de la goma y cielos azules. La fauna incluye cocodrilos de agua dulce, canguros gigantes y el raro uallabí de pies negros. Entre sus atracciones figuran las gargantas del río Fitzroy, el cráter del meteorito Wolfe Creek, la carretera del río Gibb y el Parque Nacional Bunge Bungle. Halls Creek es la mayor metrópoli de Kimberley. Derby, a 220 km, en la desembocadura del río Fitzroy, es una buena base para practicar excursiones por los alrededores. La mejor época para una visita es entre abril y septiembre. Aunque la temporada húmeda (lluviosa en la área septentrional) ofrece tormentas y una alfombra de flores silvestres. Las lluvias tornan intransitables muchos cauces. Montañas NevadasEmplazadas en el extremo suroccidental de Nueva Gales del Sur, las montañas Nevadas son las más elevadas de la gran cordillera divisoria de Australia. El Parque Nacional de Kosciusko, el mayor de Nueva Gales del Sur (6.900 km²), que se extiende desde la frontera con Victoria hasta el Territorio Federal de la Capital, abarca casi en su totalidad estas montañas. En él se hallan todas las estaciones de esquí del estado, los paisajes alpinos más abruptos, numerosas cuevas, lagos glaciares y bosques. A pesar de su fama como lugar de deportes de invierno, es famoso también entre los excursionistas en verano, debido a sus flores silvestres de alta montaña. Entre las estaciones de esquí, figuran Thredbo, Perisher Valley, Smiggins Hole y Mt Blue Cow. El monte Kosciusko, con 2.228 m, es el pico más alto. La principal ciudad de la región es Jindabyne, situada en los límites del parque, al lado de un hermoso lago. Los aborígenes australianos poseen la mayor historia continua cultural del mundo: su germen se remonta a la última era glaciar. A pesar de que múltiples aspectos de la prehistoria australiana están velados por el misterio, la teoría de que sus primeros habitantes cruzaron el mar desde Indonesia hace unos setenta mil años goza de bastante aceptación. A los primeros visitantes, llamados austrolopithecus robustus por los arqueólogos debido a su poderosa osamenta, veinte mil años después les sucedió otra raza más estilizada, denominada grácil, los ancestros de los aborígenes australianos. Los europeos hicieron su entrada en Australia durante el siglo XVI; primero llegaron los navegantes portugueses, seguidamente los exploradores neerlandeses y el emprendedor pirata inglés William Dampier. El capitán James Cook navegó por toda la costa oriental en 1770 y se detuvo en Botany Bay. Tras rodear Cape York, reclamó el continente en nombre de la corona inglesa y lo llamó Nueva Gales del Sur. En 1779, Joseph Banks (un naturalista en el viaje de Cook) sugirió que Gran Bretaña podría resolver los problemas de hacinamiento de sus prisiones si trasladaba a los convictos a Nueva Gales del Sur. En 1787, partió la primera flota para Botany Bay bajo el mando del capitán Arthur Philip, quien se convertiría en el primer gobernador de la colonia. La flota se componía de 11 barcos, 750 convictos (hombres y mujeres), cuatro compañías de marinos y provisiones para dos años. Philip arribó a Botany Bay el 26 de enero de 1788, aunque enseguida se trasladó hacia el Norte, a Sydney Cove, donde la tierra y el agua eran mejores. Para los recién llegados, Nueva Gales del Sur fue realmente un lugar terrible e inhumano, y por 16 años sobre la colonia pendió la amenaza del hambre. Durante las siguientes décadas, otros colonos libres se sintieron atraídos por Australia, aunque lo que verdaderamente cambió el aspecto de la colonia fue el descubrimiento de oro en la década de 1850. La afluencia de inmigrantes y ciertos hallazgos de importancia relanzaron la economía y transformaron irrevocablemente las estructuras sociales de la colonia. Los aborígenes fueron expulsados por la fuerza de sus territorios a medida que los nuevos colonos habilitaban las tierras para la agricultura o la minería. La revolución industrial de Inglaterra requería por aquel entonces abundante materia prima, y los recursos agrícolas y minerales de Australia fueron capaces de satisfacer la demanda. Australia se erigió como nación el 1 de enero de 1901, fecha en que se estableció la federación de colonias independientes, si bien permanecieron muchos de los lazos legales y culturales con Inglaterra. Las tropas australianas combatieron junto a Gran Bretaña durante la Guerra de los Boers y las dos guerras mundiales. Sin embargo, el papel desempeñado por Estados Unidos para proteger Australia de la invasión japonesa durante la I Guerra Mundial marcó el inicio de un cambio de lealtades. Australia apoyó a Estados Unidos durante las guerras de Corea y de Vietnam. La inmigración posterior a la II Guerra Mundial trajo todo un flujo de inmigrantes europeos, no ya sólo de Gran Bretaña, que desde entonces han contribuido enormemente al desarrollo del país, activando su cultura y ampliando su horizonte. En la década de 1980, Australia aceptó un gran número de refugiados asiáticos, procedentes especialmente de Vietnam. Desde el punto de vista socio-económico, Australia aún trata de asumir su situación en Asia. Entre los asuntos actuales, se encuentra el republicanismo, la aceptación universal de la ley de derechos territoriales aborígenes, promulgada en 1993, y la demanda de una disculpa oficial del gobierno por las injusticias y robos que sufrieron las generaciones de aborígenes; de los cuales muchos siguen viviendo en condiciones lamentables. En las elecciones de 1996, el primer ministro Paul Keating fue derrotado por la coalición conservadora liderada por John Winston Howard. A finales de los años 1990, el republicanismo fue protagonista en el panorama político australiano, la idea de reemplazar la figura de la monarquía británica por un presidente australiano como jefe del gobierno era contemplada por un número cada vez mayor de personas, especialmente del sector más joven de la población, que considerada los lazos constitucionales entre Australia y Reino Unido de poca relevancia y apoyaba la declaración de Australia como república. Finalmente, el referéndum nacional de 1999 dio la victoria a los partidarios de la monarquía y de la continuidad de Australia como miembro de la Commonwealth. En las elecciones de 2001, John Winston Howard fue reelegido primer ministro. Australia es una sociedad de múltiples culturas. Hasta la II Guerra Mundial, los australianos eran fundamentalmente descendientes de británicos e irlandeses. Después llegaron enormes contingentes de inmigrantes procedentes de Grecia, Italia, Yugoslavia, Líbano y Turquía, a los que hay que añadir otros flujos de inmigrantes más recientes procedentes de Asia. También existen cerca de 230.000 aborígenes e isleños del estrecho de Torres. Muchos australianos hablan italiano, griego, libanés, vietnamita o turco como primera lengua. Los australianos anglosajones emplean una mezcolanza de jergas indígenas y palabras abreviadas que torna incomprensible su lenguaje. Australia posee una relevante herencia artística y un panorama de arte contemporáneo fascinante. Las pinturas y tallas realizadas por los aborígenes en las rocas tienen una antigüedad de al menos 30.000 años. Los colonizadores europeos comenzaron a elaborar formas propias del arte australiano hacia finales del siglo XIX. Diversos artistas de mediados del siglo XX alcanzaron renombre mundial (Sydney Nolan, Arthur Boyd, Patrick White); sus seguidores modernos han destacado en pintura (Brett Whiteley, Fred Williams), literatura (Peter Carey, Thomas Keneally), ópera (Joan Sutherland), cine (Peter Weir, Bruce Beresford, George Miller, Gillian Armstrong), comedia (Barry Humphries), danza (Graeme Murphy, Paul Mercurio), música popular (Nick Cave, INXS, AC/DC, Jet, Midnight Oil, Silverchair, Kylie Minogue) y entre los actores (Nicole Kidman, Russell Crowe, Mel Gibson). El arte aborigen contemporáneo ha resurgido a lo largo de la última década; sus representantes han explorado la manera de conservar sus valores tradicionales y compartirlos con una comunidad más amplia. El deporte es la religión de Australia, campeona mundial de cricket, de la liga de rugby, de la unión de rugby, de natación y de ciclismo. Otros deportes que despiertan gran interés son el baloncesto, la vela, el fútbol y el fútbol australiano o Aussie Rules, un deporte característico de Australia similar al fútbol gaélico. Los Juegos Olímpicos de 2000, celebrados en Sydney, fueron considerados por el entonces presidente del COI, Juan Antonio Samaranch, los mejores hasta la fecha. Australia es una inmensa isla-continente situada al sur de Indonesia y Papua-Nueva Guinea, entre los océanos Pacífico e Índico. Mide cerca de 4.000 km de Este a Oeste y 3.200 km de Norte a Sur: es el sexto país más grande del mundo. La zona interior del país es llana, árida y escasamente poblada. El grueso de la población se encuentra repartido entre la llanura oriental costera, fértil y estrecha, y la costa suroriental. La Gran Cordillera Divisoria discurre de Norte a Sur por la costa oriental, separando la llanura costera de las zonas más secas del interior. La Gran Barrera de Arrecifes está localizada entre 50 y 300 km mar adentro y se extiende a lo largo de 2.000 km desde el estrecho de Torres hasta Gladstone. Australia está adornada con una mezcla fascinante de flora y fauna autóctonas. Entre sus plantas excepcionales, se encuentra el omnipresente árbol de la goma o eucalipto, del cual se pueden hallar hasta setecientas variedades. Otras especies de plantas comunes son la acacia, la banksia, la telopea oreades, el callistemon, paperbarks y el árbol del té. Entre los animales endémicos, figuran el simbólico canguro, el koala y el emú, así como el ornitorrinco, equidna, zarigüeya, numbat y dingo. También hay aves interesantes, como los loros, cacatúas y kookaburras (también laughing jacass). Respecto a la fauna peligrosa, podemos citar las arañas australianas (en particular la redback y la de tela de araña de embudo), las serpientes (en concreto las especies venenosas marrones, atigradas, víbora, víbora cobriza y red-bellied black-storeria occipitamaculata) y los cocodrilos de agua salada y de agua dulce. Existen más de quinientos parques nacionales, con selvas, desiertos, cadenas montañosas y dunas costeras. Las estaciones australianas son la antítesis de las de Europa y América del Norte: el verano comienza en diciembre, el otoño en marzo, el invierno en junio y la primavera en septiembre. Las variaciones entre las distintas estaciones no son pronunciadas y es raro que las temperaturas desciendan por debajo de cero en el interior, excepto en las montañas. Hacia el Norte, las variaciones de temperatura entre unas estaciones y otras disminuyen. Darwin, en el extremo norte, se ubica en la zona del monzón, donde no hay más que dos estaciones: cálida y húmeda, y cálida y seca. Los estados sureños son muy populares durante los meses de verano, aunque las mejores épocas para visitarlos son la primavera y el otoño, cuando el clima es suave, Queensland permanece templado, la humedad no es abundante en el Norte y en el monte las moscas reducen su número. La primavera en el campo, si las lluvias han propiciado el crecimiento de las flores silvestres, puede convertirse en una delicia para la vista. · Chatwin, Bruce: Los trazos de la canción, Ediciones Península, Barcelona, 2000 · White, Patrick: El carro de los elegidos, Ediciones Orbis, Barcelona, 1983 · Carey, Peter: Jacks Maggs, Muchnik Editores, Barcelona, 2000; El supergordo, Ediciones Siruela, Madrid, 1999 · Keneally, Thomas: El arca de Schindler, Edhasa, Barcelona, 1994 · Malouf, David: Una vida imaginaria, Muchnik Editores, Barcelona, 2000 · Moorhouse, Frank: Cuarenta y diecisiete, Ediciones Versal, Barcelona, 1990 · Hugues, Robert: La costa fatídica, Cículo de Lectores-Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2002
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