Nombre oficial: República de Costa Rica Superficie: 51.100 km² Población: 4.100.000 hab. Capital: San José (340.000 hab.) Nacionalidades y etnias: 96% descendientes de españoles, 2% de origen africano, 1% indígenas y 1% chinos Idioma: español, inglés criollo y dialectos indígenas Religión: 85% católicos y 14% protestantes Régimen político: República democrática Presidente: Oscar Arias
PIB: 32 billones de dólares PIB per cápita: 8.300 dólares Inflación: 9,1% Crecimiento anual: 1% Principales recursos económicos: café, plátano, azúcar, procesamiento de alimentos, textil y ropa, materiales de construcción, fertilizantes, productos plásticos, electrónica y turismo Principales socios comerciales: Estados Unidos, Alemania, Italia, Japón, Guatemala y México
Visados: los requisitos de visado cambian muy rápidamente; lo mejor es informarse en el consulado antes de partir. Los ciudadanos de Argentina, España, Panamá, Paraguay y Uruguay no necesitan visado para estancias de hasta 90 días. Los procedentes de Bolivia, Chile, Colombia, Guatemala, Honduras, México y Venezuela pueden permanecer en el país 30 días sin visado. Los ciudadanos de Ecuador, Nicaragua, Perú y República Dominicana sí necesitan visado, mientras que a los cubanos se les exige, además, una serie de documentos complementarios. El visado, para quienes lo necesiten, cuesta 20 dólares y se expende en los consulados de Costa Rica. Condiciones sanitarias: dengue en zonas costeras insalubres, malaria, riesgo limitado de cólera y hepatitis; conviene protegerse de las picaduras de mosquito y beber agua embotellada. Hora local: GMT-6 Electricidad: 110 V, 60 Hz Pesos y medidas: sistema métrico decimal Monedacolón Comidas · Presupuesto bajo: entre 3 y 10 dólares · Presupuesto medio: entre 10 y 20 dólares · Presupuesto alto: a partir de 20 dólares Alojamiento · Presupuesto bajo: entre 5 y 15 dólares · Presupuesto medio: entre 15 y 40 dólares · Presupuesto alto: a partir de 40 dólares Costa Rica no es un país tan barato como sus vecinos, pero no por eso deja de ser un destino económico. Quien viaje acompañado puede lograr gastar sólo 12 dólares al día, aunque 20 dólares tal vez sea una cantidad más realista. Si uno desea disponer de habitación con baño, comer decentemente y tomar algún avión, debe contar con un presupuesto de entre 30 y 60 dólares diarios. Los viajeros que requieran mayores comodidades pueden pagar fácilmente entre 100 y 150 dólares por jornada, dependiendo del nivel de las mismas. Los mejores viajes organizados pueden llegar a costar 200 dólares diarios, pero incluyen vuelos, alojamientos y servicios de primera categoría. Quien pretenda cambiar dinero en efectivo debe llevar dólares, pero es necesario que estén en buen estado; además, conviene evitar los billetes de 100, debido a las falsificaciones, ya que ningún costarricense los admitirá. Los dólares son la opción adecuada para los cheques de viaje, pues pocas entidades aceptan las demás divisas y, desde luego, ninguno de los bancos importantes. El turista que busque adquirir colones con su tarjeta de crédito debe contar con una elevada comisión. Cada vez resulta más sencillo encontrar cajeros automáticos, incluso en las ciudades pequeñas, aunque ciertas entidades, como el Banco Nacional, únicamente aceptan las tarjetas de sus clientes. Normalmente, no es necesario dar propina en los restaurantes, puesto que la cuenta incluye un 10% por el servicio más un impuesto del 15%. Se recomienda dejar una propina de alrededor de 0,50 dólares a los botones y al personal de limpieza, y de entre 1 y 5 dólares por día y persona a los guías turísticos. Por supuesto, queda a juicio del viajero cómo proceder según la calidad del servicio prestado. San JoséLa cosmopolita capital de Costa Rica, con una extensión de 170 km² y una población de alrededor de un millón de habitantes, es el centro de transportes del país, por lo que los visitantes suelen pasar unos pocos días en ella. Con sus grandes almacenes, comercios y cadenas de comida rápida, se respira una atmósfera más norteamericana que en el resto de las capitales latinoamericanas. Sin embargo, San José también cuenta con museos y restaurantes excelentes, con mercados llenos de colorido y con un clima agradable. Los museos más interesantes son el Museo Nacional, que alberga muestras arqueológicas costarricenses, mobiliario colonial, vestidos y arte religioso; el Museo del Oro Precolombino, con una deslumbrante muestra de objetos áureos; y el Museo de Jade, con la mayor colección de esculturas de esta piedra semipreciosa del mundo. El edificio más notable de la ciudad es el Teatro Nacional, construido en la última década del siglo XIX; en él se representan obras de teatro, óperas, ballets y conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional. El mercado más completo es el Central, ajetreado pero con una ingente cantidad de mercancías, desde pavos vivos a artículos de cuero, además cuenta con establecimientos de comida baratos. Los hoteles y restaurantes económicos se ubican al oeste de la calle Central, entre las avenidas 1 y 2. Parque Nacional Volcán ArenalAl noroeste del país, en mitad de un parque nacional, se puede contemplar el volcán Arenal (1.633 m), con su cono casi perfecto, que encarna la imagen preconcebida que todos tenemos de un volcán. Activo desde 1968, cuando unas enormes explosiones originaron unos ríos de lava bajo los que perecieron decenas de personas. El grado de actividad varía de semana en semana: en ocasiones, se disparan chorros de lava roja y rocas incandescentes; otras, el volcán se halla más tranquilo y permanece sumido en medio el silencio. No debe escalarse el Arenal bajo ningún concepto. De noche, las mejores vistas del volcán se obtienen desde la vertiente norte u oeste. Dado que el parque no fue creado hasta 1995, las instalaciones son escasas; sólo existe un albergue y no está permitido acampar, por lo que la base idónea desde donde visitar la zona la constituye la pequeña localidad de La Fortuna de San Carlos. Parque Nacional Santa RosaÉste es el parque nacional más antiguo de Costa Rica y uno de los más desarrollados. Cubre casi por entero la península de Santa Elena, situada en el Pacífico, en la esquina noroeste del país, y contiene el mayor bosque tropical seco que queda en América Central, así como destacados puntos de cría para especies en peligro de tortugas marinas. El parque también guarda importantes reminiscencias históricas, ya que en él se conserva la hacienda donde un inexperto ejército costarricense repelió a William Walker en 1856. También destacan el Parque Nacional Rincón de la Vieja, al noreste de Liberia y noroeste de Costa Rica, una reserva volcánica con conos, cráteres, lagunas, charcas hirvientes de barro y manantiales de agua sulfurosa. El parque puede explorarse a pie o a caballo, y los visitantes pueden bañarse en los manantiales de agua caliente. Otro parque importante es el Parque Nacional Corcovado, en el extremo suroeste de la península de Osa (al sur del país), que ofrece excursiones de larga distancia. Los senderos brindan la posibilidad de pasar varios días caminando por un bosque tropical húmedo de baja altitud. Conviene visitar este parque durante la estación seca y disfrutar contemplando su fauna. Además, pueden efectuarse breves caminatas alrededor de Monteverde y en el Parque Nacional Manuel Antonio, en la costa, al sur de Quepos. MonteverdeEsta pequeña comunidad del noroeste del país, fundada por los cuáqueros en 1951, es en la actualidad un destino demandado tanto por los visitantes locales como por los extranjeros. Entre sus atractivos figuran una selva de montaña, senderos de excursionismo, quetzales, una fábrica de queso, un jardín de mariposas y diversas galerías de arte. Playas del PacíficoQuien considere que ya ha visto suficientes guacamayos puede nadar o relajarse en una de las playas del país. La costa del Pacífico ofrece una agradable mezcla de centros turísticos de lujo y playas desérticas. Golfito se localiza al sureste del litoral del Pacífico, protegido en una pequeña bahía del golfo Dulce; además de ser un puerto importante, sirve de acceso a las fantásticas playas de la región. Al noreste de la población, la costa alberga numerosas cuevas, con alojamientos tipo jungla y una selva virgen como telón de fondo. El Parque Nacional Corcovado, en la costa de la península de Osa, cuenta con una colonia de guacamayos escarlata. Las playas más notorias son playa Cativo, playa Zancudo (la idónea para nadar, según los lugareños) y Pavones (inmejorable para la práctica del surf). La costa central del Pacífico se inicia en Uvita y se extiende hacia el Norte hasta el golfo de Nicoya y la ciudad de Puntarenas. El centro turístico costero de Jacó atrae a los turistas que llegan en viajes organizados y a quienes buscan la diversión. Puntarenas está contaminada en exceso para la mayoría de los extranjeros, que ni siquiera se atreven a mojarse los pies en sus aguas; los nadadores escrupulosos deben dirigirse hacia las islas situadas frente a la costa, como isla Tortuga. Cerca de Puntarenas, existen lugares estupendos para practicar el surf, como Boca Barranca y Doña Ana. Los parques nacionales de Costa Rica ofrecen una enorme variedad de rutas de senderismo. Aparte de la oportunidad de realizar excursiones en los hermosos bosques de la selva tropical, en algunos parques también puede realizarse toda clase de deportes de aventura. Los aficionados a las aves deben dirigirse a los bosques húmedos de La Selva (en el Norte) y al Parque Nacional Tapantí (al sureste de Cartago), al Parque Nacional Palo Verde (junto al golfo de Nicoya), al Refugio Nacional de vida silvestre Caño Negro (al este de Upala) y a las proximidades de Tortuguero. Los estudiosos de las tortugas no deben dejar de visitar el Parque Nacional Tortuguero, donde pueden contemplar lugares de cría y ver la puesta de huevos; en el Parque Nacional Santa Rosa también habitan diversos ejemplares de tortugas. Diversas especies de tortugas desovan en diferentes períodos del año; para más detalles, se recomienda consultar los libros de texto de biología. Pavones, en la costa del Pacífico, es valorado como uno de los mejores enclaves para practicar el surf de toda América Central. También lo son los de playa Naranjo (noroeste del país) y Puerto Viejo, en la costa del Caribe. Los windsurfistas deben probar la laguna artificial de Arenal, aledaño al volcán. Igualmente es factible la práctica del buceo con tubo y el submarinismo en la Reserva Biológica Isla de Cano, 20 km al oeste de la bahía Drake, en la parte norte de la península de Nicoya, así como en el Parque Nacional Isla de Coco, una isla remota 500 km al suroeste de Costa Rica, en el Pacífico oriental. Golfito es un emplazamiento de pesca de altura; existen numerosas posibilidades de alquilar barcos por días. Parsimina, situado 50 km al noroeste de Limón, es un pueblecito en la desembocadura del río del mismo nombre que cuenta con excelentes albergues para pescadores y atractivas opciones para realizar pesca de bajura en arrecifes. El Reventazón, en el centro del país, es uno de los ríos más espectaculares de Costa Rica, muy popular entre los amantes del rafting y del kayak. El río es navegable durante todo el año, pero los meses recomendados son junio y julio. El Pacuare, el siguiente río en importancia hacia el Este, más vistoso aún, ofrece un incomparable rafting de aguas bravas que discurre entre increíbles cañones circundados de selva virgen. Turrialba es el mejor punto de partida para efectuar estas excursiones. Su historia precolombina se encuentra envuelta en misterio; escasean los monumentos arqueológicos y las pruebas de que emplearan una lengua escrita. La población aborigen no era suficientemente numerosa ni estaba organizada para resistir a los españoles, y sus poblaciones disminuyeron con rapidez debido a su debilidad ante las enfermedades europeas. Por ello, la influencia española se deja sentir con más fuerza aquí que en cualquier otro país de América Central. Entre los contados ejemplos que se conservan de la cultura indígena, figuran la fabulosa colección de jade expuesta en el Museo de Jade de San José y el destacado yacimiento arqueológico de Guayabo, que progresivamente está sacando a la luz la existencia de calles, acueductos y calzadas. Esto sugiere que la cultura dominante justo antes de la invasión española se asemejaba mucho más de lo que se creía a la de los incas y mayas de Perú y México, respectivamente. Costa Rica fue bautizada así por el propio Cristóbal Colón que, en 1502, permaneció allí 17 días y quedó impresionado por los adornos de oro que lucían sus habitantes. La colonización no fue inmediata y los españoles aguardaron hasta 1560 para adentrarse en la jungla. Los españoles erigieron el primer asentamiento, Cartago, en las fértiles tierras altas del centro, apartándose así de la práctica habitual de establecerse en las zonas costeras, debido a que el litoral tropical era más proclive a las enfermedades. Este asentamiento también se diferenciaba del patrón de colonización habitual por la escasa presencia de indígenas, lo que justifica una cultura mestiza gestada por matrimonios mixtos. El sueño de acumular tesoros de oro no se plasmó en la realidad, y durante muchos años Costa Rica quedó en el olvido. En el siglo XVIII, nacieron localidades como Heredia, San José y Alajuela. En 1723, gran parte de Cartago fue destruida por la erupción del volcán Irazú, pero sus laboriosos supervivientes la reconstruyeron. La introducción del café en 1808 trajo consigo un desarrollo adicional, y en 1821, con la llegada de la independencia, el país recibió un nuevo impulso. El café aportó riqueza, una estructura clasista y una visión más abierta al exterior. En 1856 un extraño cúmulo de circunstancias provocó uno de los acontecimientos más importantes de la historia de la nación y sirvió para unir al pueblo. Durante el mandato del presidente Juan Rafael Mora, antiguo plantador de café, un período recordado por el crecimiento económico y cultural del país, Costa Rica fue invadida por el militar y aventurero estadounidense William Walker y su ejército de esclavos nicaragüenses. Mora organizó un ejército de nueve mil civiles que, contra todo pronóstico, expulsó a Walker. Durante el siglo XIX, surgieron las luchas de poder entre miembros de la elite de plantadores de café y se celebraron las primeras elecciones democráticas. Desde entonces, la democracia ha sido el sello de la política costarricense, que ha vivido escasos períodos de despotismo. Sin embargo, ya en el siglo XX, la guerra civil estalló en los años cuarenta, cuando el ex presidente Calderón, cuya política de orientación obrera y social-cristiana le enfrentó con los conservadores y los adinerados, y su sucesor, Picado, se unieron contra el vencedor de las elecciones, Ulate, cuya victoria electoral no fue reconocida por el gobierno de Picado, y José, Don Pepe, Figueres. Tras varias semanas de combates, Figueres se alzó con la victoria, formó un gobierno interino y entregó la presidencia a Ulate. Desde este breve conflicto, la política costarricense ha estado dominada por el Partido de Liberación Nacional, fundado por Figueres en 1949. La Constitución de 1949 concedió finalmente el derecho de voto a las mujeres y a los negros y, en medio de una gran polémica, desmanteló las Fuerzas Armadas de la nación, proporcionando a Costa Rica el título de único país sin ejército. El presidente Oscar Arias recibió el premio Nobel de la Paz en 1987 por sus intentos de extender el ejemplo de Costa Rica al resto de América Central. En los últimos tiempos, la tranquilidad se ha visto alterada por acontecimientos de distinta naturaleza. En julio de 1996, el huracán César provocó varias decenas de muertos, y una vasta zona del sur del país quedó incomunicada. La carretera panamericana permaneció clausurada durante dos meses; se calcula que los daños sumaron alrededor de cien millones de dólares. En noviembre de 1998, el huracán Mitch ocasionó serios destrozos en Costa Rica, pero la mayor incidencia la sufrieron los países del Norte, en especial, Honduras, Nicaragua y El Salvador. En febrero de 1998, Miguel Ángel Rodríguez, del partido Unidad Social Cristiana, obtuvo la presidencia con casi el 50% de los sufragios. Se trata de un hombre de negocios y un economista conservador que otorgó a la economía prioridad absoluta en su campaña, privatizando empresas estatales y fomentando la inversión extranjera para así crear empleo. Tras las elecciones de febrero de 2002 en el país se recelaba de la falta de transparencia gubernamental y de la existencia de negocios turbios entre los políticos. Esta desconfianza de las bases del partido tuvo como resultado unas elecciones 'sin ganador'; los votantes acudieron de nuevo a las urnas en abril de 2002. El sucesor de Rodríguez, Abel Pacheco, del partido conservador Unidad Social Cristiana fue elegido para intensificar su apoyo al presidente. Pacheco comenzó su mandato de manera bastante favorable. Prometió eliminar la deuda pública en un plazo de cuatro años y emitió un proyecto conservacionista que prohibía más perforaciones petrolíferas o mineras. También, propuso una serie de enmiendas constitucionales que garantizaban el derecho de todo ciudadano a una sanidad pública. En los últimos tiempos, el gobierno de Pacheco se ha debilitado. Un escándalo financiero ensombrece su presidencia y algunos de sus oponentes exigen su dimisión. Por el momento, se ha negado a dejar el cargo, pero está por ver si sabrá hacer frente a estos ataques hasta el final de su mandato en 2006. · Mendiluce, José María: Pura vida, Editorial Planeta, Barcelona, 1998 · Bertran, Josep: Viaje al fin del mundo con la tuna y sin un duro, Editorial Lerna, Barcelona, 1997 · Boza, Mario; Cevo, Juan: Parques nacionales - National parks: Costa Rica, Ediciones San Marcos, Madrid, 1998 · O'Rourke, P.J.: Vacaciones en la guerra, Ediciones Temas de Hoy, Madrid, 1990
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