Nombre oficial: República de Ecuador Superficie: 283.520 km² Población: 12.920.092 hab. (tasa de crecimiento: 2,1%) Capital: Quito (1,5 millones hab.) Nacionalidades y etnias: 40% mestizos, 40% indígenas, 15% blancos, 5% negros Idioma: español, quechua y otras lenguas indígenas Religión: más del 90% católicos romanos, pequeña minoría de otras confesiones cristianas Régimen político: república Presidente: Alfredo Palacio
PIB: 41.700.000 dólares PIB per cápita: 3.100 dólares Inflación: 8.2% Principales recursos económicos: petróleo, bananas, camarón, café, industria metalúrgica, industria maderera, industria papelera, química, plásticos, pesca y textil Principales socios comerciales: Estados Unidos, Latinoamérica, Unión Europea, Asia, Caribe
Visados: Los ciudadanos de casi todos los países pueden permanecer un máximo de 90 días por año sin necesidad de visado. Hora local: GMT+5; Islas Galápagos, GMT+6 Condiciones sanitarias: fiebre del dengue, hepatitis, malaria, tifoidea y, en menor grado, cólera, rabia y difteria. Hay que vacunarse de la fiebre amarilla si se tiene previsto visitar la selva tropical de Oriente. Electricidad: 110 V, 60 Hz Pesos y medidas: sistema métrico Monedadólar estadounidense Comida · Presupuesto bajo: entre 1 y 3 dólares · Presupuesto medio: entre 3 y 10 dólares · Presupuesto alto: a partir de 10 dólares Alojamiento · Presupuesto bajo: entre 2 y 15 dólares · Presupuesto medio: entre 15 y 40 dólares · Presupuesto alto: a partir de 40 dólares Los precios en Ecuador se encuentran entre los más módicos de América Latina. De un año para otro, los costes básicos que comporta un viaje (transporte, comida y alojamiento) pueden oscilar, a la alza o a la baja, hasta un 50 por ciento, pero siguen siendo económicos en relación a la pauta occidental. El 14 de marzo de 2000 el presidente Gustavo Noboa ratificó una ley que convertía el dólar estadounidense en moneda de curso legal en Ecuador. Así, esta divisa ha sustituido al sucre a un tipo de cambio de 25.000 sucres por dólar. El gobierno sostiene que la dolarización reducirá la inflación crónica de Ecuador y la deuda nacional. El país suramericano tiene en vigor un doble sistema de precios mediante el cual los extranjeros pagan mucho más por algunos servicios (principalmente el transporte y los hoteles más selectos) que los ecuatorianos. Esta normativa se conoce coloquialmente como el impuesto gringo y se puede evitar alojándose en hoteles económicos o de precio medio y tomando autobuses en lugar de trenes o aviones. De este modo, los viajeros de escaso presupuesto podrán arreglárselas con tan sólo 10 dólares al día, incluyendo algún que otro capricho. Un planteamiento menos austero puede suponer una cantidad de entre 50 y 80 dólares diarios. Disfrutar de Ecuador sin privarse de nada es otra posibilidad que puede darse con un desembolso de alrededor de 150 dólares por jornada. Los bancos y las casas de cambio son las mejores opciones para canjear divisas; sus comisiones son prácticamente las mismas para los billetes y los cheques de viaje. Las principales tarjetas de crédito se aceptan generalmente en las zonas turísticas y los grandes hoteles, aunque los comerciantes añaden con frecuencia un recargo (entre el 6 y el 8 por ciento). También se puede operar con ellas en los cajeros automáticos y en los bancos, aunque no todas las sucursales disponen de este servicio. Los alojamientos más baratos, los restaurantes y las tiendas no suelen admitirlas. Los guías, los monitores y otros trabajadores del sector turístico suelen esperar propinas, pero no así los taxistas. Los restaurantes más notables añaden en la cuenta un 10 por ciento en concepto de impuestos y el mismo porcentaje por el servicio, cosa que no suelen hacer los establecimientos más asequibles. Si se quiere agradecer económicamente el servicio al camarero, hay que entregarle el dinero directamente y no limitarse a dejarlo en la mesa junto con la cuenta. En los mercados de artesanía está aceptado y previsto el regateo. En otros comercios se puede solicitar un descuento, sobre todo en los enclaves turísticos. QuitoLa capital de Ecuador es posiblemente una de las ciudades más hermosas de América del Sur. Situada a 2.850 m sobre el nivel del mar y a tan sólo 22 km al sur del ecuador geográfico, posee un magnífico clima primaveral en un entorno espectacular. Las vistas de Quito están dominadas por las montañas, con varios volcanes nevados montando guardia en la distancia. Desde el punto de vista arquitectónico, conserva una gran cantidad de tesoros coloniales, y la construcción más reciente de edificios ha sido rigurosamente controlada en la ciudad vieja desde 1978, cuando fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Son multitud las blancas casas de tejas rojas e iglesias coloniales, sin luces de neón intermitentes que perturben el ambiente del pasado. En la zona norte se encuentra la parte nueva, con modernas oficinas, embajadas, centros comerciales y las sedes de las principales compañías aéreas. Entre los atractivos de la urbe destacan el monasterio de San Francisco (siglo XVI), la iglesia más antigua de Ecuador; la austera Catedral; La Ronda, oficialmente calle del 24 de Mayo, una vía colonial muy bien conservada; y El Panecillo, una colina con fabulosas vistas de la ciudad vieja y donde se alza la estatua de la Virgen de Quito, con sus más de treinta metros de altura. Además, pueden apreciarse diversos museos de interés, iglesias coloniales e increíbles plazas, así como un mercado indígena al aire libre a los pies de esta parte de la población. La bulliciosa avenida Amazonas, el orgullo del Quito moderno, es un buen lugar para sentarse en la terraza de una cafetería y ver la vida pasar. Es de especial interés para los amantes de los animales que habitan en los terrarios el Vivarium, en Reina Victoria, en la ciudad nueva: es un museo dedicado a la exhibición y el estudio de los reptiles y anfibios de Ecuador. Para deleite de los herpetólogos, alberga diversos especímenes vivos, como iguanas, tortugas, ranas, boas constrictor y la famosa víbora terciopelo, una de las serpientes más venenosas del continente. Los hoteles más económicos se hallan en los alrededores de Santo Domingo y La Ronda, mientras que los mejores establecimientos de precios medios se encuentran en la ciudad nueva. Los viajeros deben andar con cautela en los mercados y estaciones de autobuses, así como en las zonas muy turísticas, ya que los robos son corrientes. Es relativamente arriesgado frecuentar El Panecillo, El Tejar, la parroquia de San Sebastián, la avenida Cristóbal Colón, así como las zonas donde se encuentran los monumentos al Mariscal Sucre y a González Suárez, sobre todo de noche. OtavaloLa pequeña ciudad de Otavalo es famosa por el mercado indígena que alberga los sábados, y cuyo origen se remonta a tiempos preincaicos. Es un acontecimiento único y festivo, donde los lugareños visten el atuendo tradicional; aunque en ningún caso para complacer a los visitantes. Los hombres llevan pantalones blancos hasta la pantorrilla, sandalias de cuerda, ponchos azules y grises reversibles, y el pelo recogido en largas colas de caballo. Las mujeres se atavían con blusas bordadas en vistosos colores, camisas y chales negros y largos, y collares y pulseras de vidrio soplado. A pesar de que sólo una tercera parte de los habitantes de la región son blancos o mestizos, la mayoría de los indígenas vive en los pueblos de los alrededores y sólo se dirige a Otavalo el día de mercado. Los otavaleños manejan tradicionales telares de cintura para confeccionar sus ropas y tapices. Su trabajo está tan solicitado en la actualidad que han inaugurado comercios en todo el país, donde venden directamente sus productos a establecimientos de Estados Unidos y Europa. El mercado se desarrolla en tres plazas; la principal es la plaza de Poncho, donde se tiene acceso a una gran variedad de mantas de lana, bufandas, ponchos y tapices. El regateo es un arte casi obligado. Otavalo está situado al norte de Quito, a una dos horas y media en autobús. Otra alternativa para acercarse desde la capital es en taxi. Avenida de los VolcanesEl largo valle situado al sur de Quito y que finaliza en Cuenca está flanqueado por dos cadenas montañosas paralelas que ofrecen algunos de los paisajes más agrestes del país, así como nueve de los diez picos más altos. La mitad de la población de Ecuador vive en esta zona de fértil tierra volcánica. La región está formada por pueblos indígenas aislados, donde los estilos de vida apenas parecen haber evolucionado a lo largo de los siglos. Cada una de estas comunidades exhibe distintos modelos de traje tradicional. Las poblaciones más extensas, como Saquisilí, Pujilí, Zumbagua, Sigchos y San Miguel de Salcedo, son invadidas por los aldeanos los días de mercado. La pacífica comunidad de Salinas es famosa por sus productos lácteos caseros, salamis y prendas de lana hechas a mano. Muchos de estos pueblos son sólo accesibles a pie. La carretera Panamericana, que atraviesa todo el valle, ofrece vistas espectaculares. CuencaFundada por los españoles en 1557, Cuenca es la tercera ciudad en tamaño de Ecuador y una de las más atractivas. El casco antiguo, con adoquinadas calles, posee infinidad de iglesias y viviendas que datan de los siglos XVI y XVII. La mayoría de los hoteles se hallan cerca del centro, lo que convierte a esta localidad en una zona idónea para pasar unos días de descanso en un ambiente colonial. Sus habitantes son más conservadores que los ciudadanos de Quito y quien no se vista y comporte como cabe esperar será el centro de todas las miradas. Desde allí se puede viajar unos 50 km al norte hasta la fortaleza inca de Ingapirca, los vestigios precoloniales mejor conservados de Ecuador. Cuenca está enclavada al sur de Quito, a unas once horas en autobús. Desde el aeropuerto local se puede volar diariamente a la capital y a Guayaquil. Las carreteras que llevan a la ciudad no están en muy buenas condiciones y la estación de ferrocarril ha permanecido cerrada por algún tiempo. Región de OrienteEsta gran región en las tierras bajas de la cuenca del Amazonas posee vastas extensiones de selva y atrae a los visitantes interesados en la historia natural, la ecología, los hábitats tropicales, las tribus indígenas, la ornitología y los recorridos por la jungla. Lamentablemente, algunos guías turísticos sin escrúpulos organizan excursiones a comunidades indígenas muy primitivas, donde se observa a los nativos como si fueran personajes de feria. Se aconseja evitar estas visitas. Las principales poblaciones provistas de servicios en la región son Macas, Puyo, Tena, Coca y Lago Agrio. El pueblo de Mishahuallí, cerca de Tena, es un buen lugar para organizar un itinerario por la selva. El río Pastaza divide Oriente en dos. La mayor parte de las carreteras del sur están sin asfaltar y sujetas a desprendimientos de tierra y otros accidentes durante la estación de las lluvias, entre junio y agosto. No se debe fijar un programa muy estricto si se visita la zona durante esos meses; a finales de agosto y de diciembre a febrero son las mejores épocas. La red de carreteras del norte de Oriente y sus conexiones a la capital son mucho mejores. Cuenta con dos vías a Quito, varios autobuses, un sistema de canoas motorizadas y seis veces más vuelos que al sur. Islas GalápagosLas islas Galápagos son famosas por su única fauna salvaje y se han convertido en la meca para los entusiastas de la historia natural. Allí se puede nadar junto a lobos marinos y pingüinos, y permanecer al lado de un piquero de patas azules mientras alimenta a sus crías. El archipiélago se extiende sobre unos 7.800 km2 del océano Pacífico, a unos 1.000 km al oeste de Ecuador, y comprende 13 islas mayores y diversos islotes y escollos. El paisaje es árido y volcánico, de una belleza excepcional. El punto más alto es el volcán Wolf (1.707 m), en isla Isabela. Entre los animales más característicos del archipiélago destacan albatros, pingüinos, piqueros, tortugas gigantes, iguanas, lobos marinos, ballenas y delfines. Ecuador afirmó su soberanía sobre las islas Galápagos en 1832, tres años antes de la llegada de su visitante más famoso, Charles Darwin. En el siglo XX, las islas estaban habitadas por colonos y eran utilizadas como colonias penales, la última de las cuales fue clausurada en 1959. El archipiélago fue declarado parque nacional ese mismo año y, en 1978, Patrimonio Universal de la Humanidad por la Unesco. En la actualidad, está protegido del turismo masivo mediante limitaciones estrictas sobre las zonas abiertas a los foráneos, obligados a ir acompañados de un guía turístico naturalista. Las islas reciben una media de 60.000 visitantes al año. El precio de la entrada al espacio protegido es de 100 dólares, que se pagan, siempre en metálico, nada más llegar. Visitar las islas resulta caro; un vuelo en temporada alta desde Quito o Guayaquil y una semana de crucero suponen un mínimo de 1.000 dólares. Es posible llegar en barco desde Guayaquil, pero es complicado y raramente resulta más económico. Mucho más sencillo es volar hasta el aeropuerto de la isla Baltra, que se halla a unas dos horas en transporte público de Puerto Ayora, la principal ciudad del archipiélago, en la isla de Santa Cruz. Línea ferroviaria Ibarra-San LorenzoPara disfrutar de un viaje inolvidable es imprescindible recorrer en ferrocarril el trayecto Ibarra-San Lorenzo, que une las tierras altas cercanas a Quito con la costa próxima a la frontera con Colombia. El tren es en realidad un autobús escolar reformado y adaptado a rieles. El paisaje es espectacular y las vistas son especialmente buenas desde el techo, aunque hay que tener precaución y asirse con firmeza. Parques nacionales y reservasUnos 70 km al sureste de Baños, situado aproximadamente a 170 km al sur de Quito, se extiende el Parque Nacional Sangay, que abarca cerca de 272.000 hectáreas de la selva más remota e inaccesible del país y protege una increíble abundancia de animales exóticos. Zonas de gran variedad floral y diferentes clases de hábitats son el Refugio de Vida Silvestre Pasochoa, a 30 km al sureste de Quito, y el Parque Nacional Podocarpus, en la punta más meridional de Ecuador, entre Loja y Zamora. Para observar de cerca algunos de los animales más insólitos, nada mejor que un viaje a la Reserva Faunística Cuyabeno, en el extremo septentrional de Oriente. Un paisaje costero a descubrir es el del Parque Nacional Machalilla, al norte de Guayaquil, en la costa central. Las mejores zonas para practicar alpinismo y trekking se encuentran a unos 60 km al sur de Quito, en el Parque Nacional Cotopaxi, donde se alza el volcán activo más alto del mundo, el Cotopaxi (5.900 m). Sin un guía, el equipo adecuado y mucha experiencia en la escalada por nieve y hielo no se debe intentar ascender más allá del refugio José Ribas, situado a 4.800 m. Más al sur, la ciudad de Baños constituye una buena base para paseos cortos y escaladas ambiciosas, y además tiene la ventaja de atesorar aguas termales en los alrededores. Cerca de Cuenca, en las tierras altas del sur, el Parque Nacional Las Cajas ofrece áridos recorridos por inhóspitos parajes salpicados de hermosos lagos. El pico más alto de Ecuador, el Chimborazo (6.310 m), no está recomendado a excursionistas ocasionales. Si no se es un escalador experto, hay que permanecer en los alrededores de la montaña, donde los paseos suponen una magnífica experiencia. En Ecuador, el agua de la costa es templada durante todo el año. Se puede nadar en las playas de Atacames, San Vicente, bahía de Caráquez, bahía de Manta, Salinas y Playas. Se debe tener cuidado con la fuerte resaca en Atacames, que se cobra algunas víctimas cada año. Es posible practicar submarinismo en Galápagos, pero se debe estar provisto del equipo y reservar un circuito con antelación. El buceo con tubo es menos complicado y muy gratificante pues se pueden ver crías de lobo marino acercarse. De nuevo, hace falta contar con equipo y haber reservado previamente. Las excursiones por la selva en la región de Oriente pueden concertarse en Misahualí, Coca, Baños, Dureno, Tena y Quito. A menudo incluyen paseos, baños y trayectos en piragua. Para la observación de pájaros, lo más idóneo son las excursiones por la selva o visitar el Parque Nacional Las Cajas, el Parque Nacional Cotopaxi o las islas Galápagos. Existen vestigios de presencia humana desde hace aproximadamente catorce mil años, cuando llegaron a América del Sur nómadas asiáticos, a quienes posteriormente se les sumaron colonizadores polinesios. Siglos de expansión tribal, guerras y alianzas dieron como resultado el relativamente estable linaje Duchicela, que gobernó en relativa paz durante unos 150 años hasta la llegada de los incas, alrededor del 1450 d.C. A pesar de una feroz oposición, los conquistadores incas pronto se apoderaron de la zona, ayudados por un fuerte liderazgo y políticas de matrimonios mixtos. La disputa por la herencia del nuevo reinado debilitó y dividió la región poco antes de la llegada de los españoles, que se produjo en 1526 en el norte de Ecuador. Pizarro desembarcó en 1532 y extendió el terror entre los indígenas mediante la infraestructura militar de sus conquistadores. El líder inca, Atahualpa, víctima de una emboscada, fue juzgado y ejecutado, y finalmente el imperio inca fue completamente destruido. Quito resistió durante dos años más, pero el general de Atahualpa, Rumiñahui, prefirió arrasar la población antes que dejar que cayera intacta en manos de los españoles. La ciudad fue refundada en diciembre de 1534. En la actualidad, el único vestigio arqueológico inca que se conserva íntegro en Ecuador es la gran construcción Ingapirca, al norte de Cuenca. Los indígenas ecuatorianos no protagonizaron levantamientos importantes, pese a las duras condiciones de vida bajo el dominio español. La colonia estuvo gobernada desde Lima (Perú) hasta 1739, cuando se transfirió al virreinato de Colombia. En ese momento, el país era principalmente rural y conservador, con grandes fincas de ganado y de bananas cultivadas por indígenas esclavizados. A medida que empezó a surgir una clase media criolla se produjeron varios intentos para liberar Ecuador del dominio español y, tras las revueltas iniciadas a finales del siglo XVIII, se consiguió la independencia en 1822. La soberanía constitucional plena se estableció en 1830, cuando Simón Bolívar fundó la actual república independiente. La historia interna del país ha estado marcada desde entonces por la feroz rivalidad y ocasional guerra abierta entre los conservadores de Quito, apoyados por la Iglesia, y los liberales y socialistas de Guayaquil. Durante los últimos cien años, los sucesivos golpes de estado hicieron prevalecer los períodos de gobierno militar por encima del gobierno civil. En 1941, Perú invadió Ecuador, apoderándose de gran parte de la zona amazónica del país. La nueva frontera -inicialmente acordada y ratificada por el protocolo de paz de Río de Janeiro de 1942- fue finalmente reconocida por ambos países en 1998. A pesar de las rivalidades internas, los conflictos fronterizos y seis presidentes en menos de seis años, la vida en Ecuador se ha mantenido en relativa paz hasta el final del milenio. En un intento por detener el declive de la moneda ecuatoriana, el sucre, que perdió un 75 por ciento de su valor en menos de un año, el presidente Jamil Mahuad anunció el 10 de enero de 2000 la impopular medida de dolarizar la economía, sustituyendo el sucre por el dólar estadounidense a un tipo de cambio de 25.000 sucres por dólar. Tras dicho anuncio, miles de manifestantes no violentos, incluyendo muchos líderes indígenas que denunciaban la política económica neoliberal, ocuparon los edificios gubernamentales en Quito y forzaron la dimisión de Mahuad. El vicepresidente Gustavo Noboa tomó posesión de la presidencia el 22 de enero y fue presentado como uno de los escasos políticos honestos en un país donde la corrupción es habitual. En sus primeras declaraciones manifestó su voluntad de eliminar la corrupción política y de mantener la dolarización. Aplicó con celeridad discutibles políticas económicas de ajuste estructural provenientes del Fondo Monetario Internacional (FMI), ante la creciente oposición de los indígenas y de las clases trabajadoras. Tras las elecciones presidenciales de 2003, el líder del Partido Sociedad Patriótica 21 de Enero, Lucio Gutiérrez Borbúa, asume la presidencia de la República. La agitación política presenta aspectos tanto positivos como negativos para quienes visiten el país. Entre las ventajas destaca el mantenimiento de los precios a niveles módicos; por lo que respecta a las desventajas, se centran en las protestas que a menudo bloquean las carreteras y dificultan el transporte por tierra. Las islas Galápagos permanecen ajenas a esta situación, aunque la marea negra de más de 350.000 litros causada por el petrolero ecuatoriano Jéssica en enero de 2001, cerca de la costa de la isla de San Cristóbal, provocó que muchos turistas cancelaran su viaje. Los habitantes del Ecuador precolombino sobresalían en cerámica, pintura, escultura y orfebrería en oro y plata. Los misioneros españoles instruyeron a los artistas indígenas en la albañilería y otros oficios, que se traducirían en una bella arquitectura colonial ecuatoriana en muchas iglesias y museos, así como en un magnífico arte religioso. La escuela de Quito de los siglos XVII y XVIII combinó la influencia española con la imaginería indígena, pero tras la independencia fue reemplazada por el formalismo, que favoreció, entre otras, las temáticas relacionadas con los héroes de la revolución y con los miembros de la alta sociedad. La arquitectura religiosa colonial de Ecuador es predominantemente barroca. La civil tiende, por el contrario, a la sencillez y la elegancia, y consiste en edificios encalados con veranda construidos en torno a un patio central. La música andina tradicional posee un singular e inquietante timbre basado en una atípica escala pentatónica. Los instrumentos de viento y percusión, incluyendo guairas y flautas de bambú, son los elementos principales para desarrollar este sonido. La artesanía local comprende excelentes muestras de cestería, trabajo en cuero, escultura en madera, tejeduría, cerámica y joyería. Los indios representan cerca del 40% de la población actual de Ecuador, y otro 40% son mestizos. De norte a sur se encuentran distintas etnias. Esmeraldas es la provincia con un mayor porcentaje de afro-ecuatorianos; también hay varias tribus indias más al norte. Hacia el sur hay un mayor número de mestizos. La religión predominante es la católica romana, pero existen otras confesiones cristianas. Los indígenas ecuatorianos suelen fusionar el catolicismo con sus creencias tradicionales. El español es la lengua principal, aunque la mayoría de los nativos de las tierras altas son bilingües, siendo el quechua el idioma principal y el español, el secundario. Varias comunidades pequeñas de las tierras bajas hablan su propia lengua. La cocina ecuatoriana consiste principalmente en sopas y guisos, tortas de maíz, arroz, huevos y verduras. El marisco es especialmente bueno, incluso en las tierras altas. Entre las especialidades locales destacan el caldo de patas de res, el cuy (conejillo de Indias asado entero) y el lechón. Ecuador está atravesado por el ecuador geográfico y se halla en la punta noroccidental de América del Sur. Limita con Perú al sur y al este; con Colombia, al norte; y con el océano Pacífico, al oeste. Quito, la capital, está situada en el centro del extremo norte del país, en un valle andino a sólo 22 km al sur del ecuador geográfico. Guayaquil, la segunda ciudad de la nación, y cuyo puerto es el único importante del país, está situada en la cálida costa del sur, al norte de la frontera peruana. El país se puede dividir en cuatro regiones: las tierras bajas occidentales de la costa, las tierras altas centrales de los Andes, las selvas orientales de la cuenca amazónica y -a unos 1.000 km al oeste del continente- las islas Galápagos. La primera región -antiguamente colmada de bosques- está hoy cubierta por explotaciones de bananas, palmeras y cacao, y presenta poco interés para la mayoría de los viajeros. Sólo unos pocos focos protegidos, como la Reserva Biológica de Maquipucuna, dejan entrever las espectaculares extensiones boscosas de antaño. La zona andina -la columna vertebral del país- se compone de dos cadenas volcánicas separadas por un valle central donde habita la mayor parte de la población. Allí se encuentra la montaña más alta del país, el Chimborazo (6.310 m), cuya cumbre es el punto más alejado del centro del planeta, gracias a la protuberancia que existe en el ecuador geográfico. Las tierras bajas de la cuenca amazónica están formadas por una maraña de selva tropical casi impenetrable que los ecuatorianos conocen como la región de Oriente. Aunque el Amazonas no pasa por Ecuador, todos los ríos al este de los Andes acaban desembocando en él. Las mundialmente famosas islas Galápagos fueron el primer parque nacional del país y son célebres por su única fauna salvaje. Gracias a su agradable clima y gran variedad de hábitats (praderas alpinas, marismas costeras, selva tropical), Ecuador es una de las naciones más ricas en especies de la Tierra. Conocido por los ecologistas como el país de la megadiversidad, posee trescientas especies de mamíferos, como monos, perezosos, llamas y alpacas. Los aficionados a la ornitología llegan de todos los puntos del globo para admirar el famoso cóndor andino, pero junto a él conviven otras muchas aves, y alrededor de la mitad de las 58 que se encuentran en Galápagos son endémicas. Los peces de agua dulce son también exóticos: las anguilas eléctricas, las rayas venenosas, las pirañas y el diminuto candiru, un pequeño encanto que nada hasta la uretra humana y se aloja en ella con la ayuda de sus afiladas púas. Lo único predecible del tiempo en Ecuador son sus cambios repentinos, y no es extraño cubrir todo el espectro climático en el transcurso de un solo día. En general, hay dos estaciones, la húmeda y la seca, pero el clima varía enormemente según la geografía. Las zonas de la costa continental y las islas Galápagos están influenciadas por las corrientes oceánicas y son cálidas y lluviosas entre enero y abril, una mala época para visitarlas. Acercarse a las playas durante mayo y hasta diciembre supondrá encontrarse con una temperatura algo más fresca y con escasez de lluvia. En las tierras altas, la estación seca se centra entre los meses de junio y septiembre y en torno a las Navidades, pero incluso la época húmeda no es especialmente lluviosa. El clima en el valle central suele ser primaveral durante todo el año, con temperaturas no superiores a los 24ºC. En Oriente las precipitaciones se suceden mensualmente; julio y agosto son los más prolíficos, y el período comprendido entre septiembre y diciembre, el más seco. En esta región suele hacer tanto calor como en la costa. En 1999 el entonces presidente Jamil Mahuad prohibió la creación de más explotaciones petrolíferas, la minería, la tala de árboles y la colonización de los parques nacionales de Cuyabeno-Imuya y Yasuni. Esta zona de casi 1,1 millones de hectáreas encierra parte de la mayor diversidad de flora y fauna de Ecuador, y es el hogar de varias tribus indígenas. · Michaux, Henri: Ecuador, Tusquets Editores, Barcelona, 1983. · Darwin, Charles: El origen de las especies, Espasa-Calpe, Madrid, 1987. · Vonnegut, Kurt: Galápagos, Ediciones Minotauro, Barcelona, 1988. · Maldonado-Roblés, Luis; Serramon, Christian: Galápagos, Pacífico. Un viaje a los orígenes, Ediciones Destino, Barcelona, 1982. · Eibl-Eibesfeldt, Irenäus: Las islas Galápagos: un arca de Noé en el Pacífico, Alianza Editorial, Madrid, 1988. · MIller, Tom: La ruta de los Panamás: memorias de un viaje andino, Editorial Debate, Barcelona, 2003
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