Todo el turismo, información y ocio para tus viajes
Buscador
Título Destino
English
Italiano
Français
Deutsch
中文简体
日本語

Inicio > Viajes > Oceanía > Filipinas

Filipinas
ampliar mapa +
Introducción ·
Información práctica ·
Cuándo ir ·
Fiestas y celebraciones ·
Dinero y precios ·
Qué ver ·
Otras rutas ·
Actividades ·
Historia ·
Cultura ·
Entorno y medio ambiente ·
Cómo llegar ·
Cómo desplazarse ·
Lecturas recomendadas ·
Deseo ir a...
Continente

País
Ciudad
Ir a destino

Las siete mil islas que forman Filipinas son las grandes olvidadas del sureste asiático: al estar apartadas de la ruta terrestre principal, nunca han atraído a un gran número de turistas. Sin duda, este hecho ha perjudicado económicamente al país, pero en la actualidad su reputación de nación peligrosa ha quedado obsoleta, y en su mayor parte se ha estabilizado y resulta más segura. El país gusta promocionarse como la Sonrisa de Asia y sus habitantes son simpáticos y serviciales. Además, el transporte es económico; la comida, de calidad y la oferta de alojamiento, amplia.

A Filipinas le persigue la desgracia. En 2000, un centro de investigación con sede en Bruselas declaró a Filipinas el país con mayor predisposición a los desastres de la Tierra. Los tifones, terremotos, erupciones volcánicas, inundaciones, desprendimientos de tierras y acciones militares contra los insurgentes musulmanes son sólo algunos de sus problemas.

Nombre oficial: República de Filipinas
Superficie: 299.000 km²
Población: 84.61 millones hab.
Capital: Manila (10.000.000 hab.)
Nacionalidades y etnias: 91,5% descendientes de malayos, 4% musulmanes malayos, 1,5% chinos, 3% otros
Idioma: filipino (tagalo) e inglés (oficiales), además de un gran número de lenguas indígenas y algunos hispanoparlantes
Religión: 83% católicos romanos, 9% protestantes, 5% musulmanes, 3% budistas
Régimen político: democracia presidencialista
Presidenta: Gloria Macapagal Arroyo


PIB: 310 billones de dólares
PIB per cápita: 3.700 dólares
Crecimiento anual: 3,9%
Inflación: 4,4%
Principales recursos económicos: productos electrónicos y eléctricos, textiles
Principales socios comerciales: USA, Japón y Taiwan


Visados: a la llegada al país las autoridades conceden un visado con validez para 21 días, pero es necesario que el pasaporte tenga una vigencia mínima de 6 meses y se posea un billete de ida y vuelta. También pueden obtenerse visados para 59 días: deben solicitarse con antelación al consulado correspondiente y cuestan unos 35 dólares.
Condiciones sanitarias: cólera, hepatitis, malaria y rabia. Es recomendable vacunarse contra la hepatitis B.
Hora local: GMT+8
Electricidad: 220V, 60Hz
Pesos y medidas: sistema métrico
Turismo: 1,2 millones de visitantes al año

La mejor época para visitar el país se prolonga de diciembre a mayo, la temporada baja de tifones. Durante las vacaciones de Navidad y Semana Santa aumenta la demanda y resulta complicado encontrar billete, independientemente del transporte.

Las fiestas más vistosas se celebran durante los meses de enero y mayo, mientras que los bancales de arroz de Luzón muestran todo su esplendor en marzo y abril; ésta es también el mejor período del año para desplazarse entre las islas.

El día de Año Nuevo se celebra con gran bullicio y fuegos artificiales. El 9 de enero se festeja la Procesión del Nazareno Negro, la mayor del país, en la que se pasea por las calles de Quiapo una estatua de Jesús de tamaño natural en madera negra. El martes de Carnaval filipino, el Ati-Atihan, se festeja durante tres días de la tercera semana de enero en Kalibo (isla de Panay). En Viernes Santo proliferan las flagelaciones, especialmente populares en San Fernando y Antipolo, cerca de Manila. En mayo también se organizan otras procesiones, como la de las Flores de Mayo, en honor de la Virgen María. El 12 de junio se conmemora con desfiles militares el Día de la Independencia.

Moneda
peso

Comidas

· Presupuesto bajo: entre 100 y 170 pesos
· Presupuesto medio: entre 170 y 300 pesos
· Presupuesto alto: a partir de 300 pesos

Alojamiento

· Presupuesto bajo: entre 500 y 1500 pesos
· Presupuesto medio: entre 1500 y 4500 pesos
· Presupuesto alto: a partir de 4500 pesos

Al igual que las economías de los tigres asiáticos, la filipina ha fluctuado enormemente en los últimos años. Sin embargo, Filipinas suele ser algo más caro que otros países de la zona. La mejor relación calidad-precio se obtiene en el norte de Luzón, mientras que en Boracay y Cebú los precios son más elevados.

El dólar es la moneda más aceptada en las islas Filipinas y su cambio resulta más sencillo (y con una mejor conversión) que los cheques de viaje. Al canjear los billetes grandes se ofrecen condiciones especialmente favorables, pero sólo se aceptan si están impecables. Los bancos admiten cheques de viaje de las compañías más conocidas. Proliferan los cajeros automáticos que reconocen las tarjetas MasterCard y Visa.

En los restaurantes se acostumbra a dejar propina, aunque en la cuenta ya vaya incluida una cantidad por el servicio. En los taxis con taxímetro, lo habitual es redondear al alza el importe total. En los mercados se puede intentar conseguir un descuento del 10%, ya que la mayoría de los filipinos así lo hace; pero el precio para el turista suele ser algo más elevado.

Manila

Hay quienes consideran Manila tan sólo una ciudad de unos diez millones de habitantes, punto de acceso para otros destinos más interesantes. Y mientras que las zonas menos urbanizadas suponen un gran atractivo para el viajero más aventurero, quienes permanecen un tiempo en la urbe descubren que la capital alberga algunos tesoros. Manila es una moderna metrópoli (quedó completamente destruida durante la II Guerra Mundial) que presume de contar con unos bellos vestigios coloniales. La ciudad puede resultar el lugar idóneo para el ocio: los bares y lugares de entretenimiento mantendrán al viajero en forma y con ganas de seguir la diversión durante meses.

Banaue

Los espectaculares bancales donde se cultiva arroz en Banaue, al norte de Luzón, han sido descritos por muchos como la octava maravilla del mundo. Excavados en la ladera de una colina por la tribu de los ifugao hace dos o tres mil años, se extienden como escalones de piedra hacia el cielo, algunos hasta una altitud de 1.500 m.

Playas

La isla de Boracay, situada en el extremo noroeste de Panay, aparece con regularidad en las listas de mejores playas del mundo. Sin embargo, el desarrollo turístico incontrolado ha dificultado la eliminación de los residuos. Las pruebas medioambientales efectuadas en 1997 demostraron que las aguas procedentes de Boracay estaban contaminadas y no ofrecían las garantías sanitarias suficientes para bañarse. Estudios posteriores revelaron que las aguas se encontraban dentro de unos límites de contaminación aceptables; y es cierto que las playas de Boracay parecen haber recuperado un aspecto idílico.Puerto Galera, en la isla de Mindoro, se ha convertido en el enclave ideal para disfrutar del sol. Puraran, en la isla de Catanduanes, junto a Luzón, ofrece también bellas playas, arrecifes y posibilidades para practicar el surf, pero las corrientes marinas pueden resultar peligrosas.

Otros puntos de interés

Repartidos por todo el archipiélago existen innumerables enclaves de gran belleza, como las colinas de Chocolate de Bohol (provincia de Visayas), el cráter del lago Taal, al sur de Manila, las cuevas funerarias de Sagada, a 18 km de Bontoc, la apacible ciudad portuaria de Cebú, donde Magallanes mandó erigir una cruz, marcando así el inicio de la cristiandad en Filipinas, y un total de cinco mil islas deshabitadas y aún por explorar.

Islas remotas

Las islas al norte de Bohol están especialmente indicadas para los más aventureros, sobre todo Dibutonay, Maltatayoc y Horse, situadas en la bahía de Gutob, entre las islas de Culion y Busuanga. Las islas Batan, en el Norte, sorprendemente preservadas, se caracterizan por su difícil acceso. Además, ofrecen la posibilidad de visitar poblaciones remotas, donde se puede alojar en domicilios particulares.

Vigan

En el norte de Luzón, Vigan posee restos del espléndido legado arquitectónico español. Las estructuras coloniales se conservan en muy buen estado y conforman una atmósfera del siglo XVII de carácter único. La localidad cuenta con varios museos, dedicados a varios héroes nacionales que nacieron allí.

Viriato

En la isla de Samar, en las Visayan, se halla Viriato, población situada junto a una carretera costera con uno de los paisajes más bellos del país que discurre entre montañas, abruptos acantilados, apartadas islas y preciosas bahías repletas de barcas. En el pueblo también pueden admirarse unas grandes cataratas y realizarse buenas excursiones a pie.

Lago Sebu

Este lago, hermoso mar interior de la isla de Mindanao, está ubicado en las tierras altas del sur de Tiruray, a una altitud de casi 300 m. La mayor atracción de este remoto enclave es la posibilidad de conocer la cultura y el estilo de vida tradicionales. La tribu local, los t´boli, subsiste en una reclusión casi total y es famosa por la calidad de sus trabajos de latón y sus tejidos. El mercado de los sábados es especialmente animado.

Varios hoteles de la ciudad de Ángeles ofrecen visitas guiadas al monte Pinatubo, que entró en erupción en 1991, dejando tras de sí un paisaje sorprendente. Se puede visitar la zona a pie atravesando barrancos, alquilar un todoterreno o concertar un tour aéreo. También es factible escalar el monte Mayon, situado al sur de Luzón y considerado un cono volcánico perfecto. Este volcán activo de 2.450 m ha entrado en erupción en cuatro ocasiones desde 1968; la última se produjo en febrero de 1993. La escalada requiere varios días y en Legaspi pueden contratarse guías locales. Otras ascensiones de interés se efectúan en el monte Taal, al sur de Manila, con fama de ser uno de los volcanes más pequeños y peligrosos del mundo, y en el pico más alto de Filipinas, el monte Apo, en Mindanao.

A lo largo de la costa oriental de Luzón, en especial en las provincias de Bikol y Quezón, se ofrece la oportunidad de practicar senderismo. Para quienes decidan evitar los vehículos de motor, nada puede compararse con los paseos por las islas de Batan o Lubang, donde las carretas de caballos siguen siendo el principal modo de transporte. Los amantes de la fauna no deben perderse la visita a la isla Calauit, una reserva donde se crían especies animales africanas, como jirafas, cebras y gacelas, desde hace casi veinte años.

Al estar compuesta por unas siete mil islas, Filipinas cuenta con una variada oferta para practicar el submarinismo y el buceo con tubo. Entre las zonas más idóneas figuran Boracay, Alona Beach (Bohol), Puerto Princesa (Palawan) y la isla de Apo. Quienes prefieran navegar en canoa pueden descender los rápidos del río Pagsanjan, 70 km al sureste de Manila, algunos de cuyos rincones pueden resultar familiares, ya que allí Coppola rodó parte de su película Apocalypse Now. Los aficionados a la espeleología pueden explorar el río subterráneo de Palawan, un laberinto de cuevas con una longitud de 8 km.

Los primeros habitantes de Filipinas llegaron al país hace trescientos mil años, probablemente cruzando un paso terrestre que lo unía con el continente asiático. Los aetas arribaron hace veinticinco mil, pero fueron expulsados por sucesivas oleadas de inmigrantes procedentes de Indonesia, a las que siguió la llegada por mar de nativos de Malasia. En 1380 los makdum, de origen árabe, se establecieron en el archipiélago de Sulú y formaron lo que llegaría a convertirse en un poderoso enclave islámico, que ejerció una influencia relevante durante los siglos siguientes.

Fernando Magallanes atracó en 1521 y reivindicó las islas en nombre de España. Sin embargo, fue asesinado por los jefes locales, que se oponían a sus pretensiones. A Magallanes le siguió Ruy López de Villalobos en 1543, que bautizó estas tierras como Filipinas en honor a Felipe II. La ocupación española permanente se inició en 1565; seis años después todo el país, excepto el archipiélago musulmán de Sulú, se encontraba bajo dominio español.

En el siglo XIX se inició un movimiento de independencia y los filipinos lucharon junto a los estadounidenses en la guerra hispanoamericana de 1898. Tras la derrota española, el general Aguinaldo declaró la independencia de Filipinas. Sin embargo, Estados Unidos compró las islas al gobierno español por 20 millones de dólares. Finalmente aceptaron la reivindicada independencia del pueblo filipino y, en 1935, como fase previa a la independencia definitiva, Manuel L. Quezón juró su cargo como presidente de la Commonwealth filipina. En 1942 Japón invadió el país y mantuvo su control hasta que Estados Unidos lo ocupó de nuevo dos años más tarde. En 1946 Filipinas obtuvo la plena independencia.

Ferdinand Marcos fue elegido presidente en 1965. Siete años más tarde declaró la ley marcial y gobernó como dictador hasta 1986. Su régimen sufrió los ataques tanto de los comunistas como de las guerrillas musulmanas y el presidente fue acusado de fraude y de amañar las elecciones. El asesinato en 1983 del líder de la oposición Benigno Aquino provocó protestas multitudinarias contra el gobierno. En 1986 se celebraron unas elecciones en las que los partidos de la oposición se unieron en torno a la viuda de Aquino, Corazón. A pesar de que ambos partidos reclamaron la victoria, Aquino tomó las riendas del poder. Inició un programa de agitación civil no violenta que provocó la huida de Marcos.

Aquino restableció las instituciones democráticas, pero los problemas económicos, el ejército y la poderosa elite filipina supusieron un lastre en su mandato. La influencia estadounidense sobre el país menguó tras la erupción del monte Pinatubo en 1991, que destruyó la base aérea estadounidense de Clark. Además, el senado filipino rechazó ratificar el arrendamiento de la base naval de la bahía Subic. Aquino resistió a siete golpes de estado a lo largo de sus seis años de mandato y en 1992 le sucedió su ministro de Defensa Fidel Ramos, que intentó revitalizar la economía, atraer la inversión extranjera, acabar con la corrupción y ampliar las infraestructuras.

El gobierno filipino y el Frente Moro de Liberación Nacional (FMLN) firmaron un acuerdo de paz en septiembre de 1996, poniendo fin, al menos de manera formal, a 24 años de guerra por la independencia en Mindanao. El acuerdo preveía conceder una considerable autonomía al FMLN en muchas provincias de Mindanao. Sin embargo, la paz no parece fácil de alcanzar en la zona a causa de la aparición de un grupo disidente, el Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI), que se opone al pacto. Por el momento, el gobierno sigue realizando operaciones militares en las zonas ocupadas por el FMLI en Basilan y Sulú.

En 1998 Ramos fue sustituido en su cargo por Joseph Estrada, una antigua estrella del cine de acción. Prometió grandes mejoras económicas y en efecto las cumplió, pero tan sólo en beneficio propio. A finales del año 2000 fue acusado y juzgado por recibir sobornos de los sindicatos del juego. El pueblo se lanzó a las calles de Manila en protestas multitudinarias.

El 19 de enero de 2001 Estrada cedió ante el clamor popular y dimitió; al día siguiente su ex vicepresidenta, Gloria Macapagal Arroyo, juró el cargo como nueva presidenta de la República de Filipinas. En su discurso inaugural prometió acabar con la pobreza y la corrupción. Además, renunció a conceder la amnistía a Estrada y dejó así que fueran los tribunales quienes decidieran su suerte. Está acusado de perjurio y de amasar de forma poco honrada una fortuna de mil millones de pesos. Desde entonces, la presidencia de Arroyo se ha visto sometida a duras pruebas.

Diversos movimientos separatistas del Sur se han vinculado al terrorismo global, lo que ha provocado que EE UU envíe ayuda militar. El intento de golpe de estado militar del 27 de julio de 2003 desveló las tensiones latentes bajo la superficie del país. Un punto muerto que duró 20 horas terminó cuando Arroyo propuso un ultimátum de cinco horas. En junio de 2004 ganó un segundo mandato como presidenta.

La cultura filipina se ha conformado como el resultado de una mezcla de influencias extranjeras y elementos nativos.

Aunque el teatro tradicional, la literatura y los kundimans (canciones de amor) en el idioma local recobraron protagonismo con el advenimiento del movimiento del Poder Popular de Corazón Aquino, en la actualidad el visitante presenciará concursos de belleza, culebrones, películas filipinas de acción y amor y grupos locales de música inspirados en el pop occidental.

Sólo un 10% de los filipinos (los llamados grupos culturales minoritarios o filipinos tribales) mantiene su cultura tradicional. Existen alrededor de sesenta clanes étnicos, entre los que destacan los badjao, nómadas del mar que habitan en el archipiélago de Sulú, y los cazadores de cabezas kalinga, en el norte de Bontoc.

Filipinas es el único país cristiano de Asia, creencia profesada por más del 90% de la población. El grupo religioso minoritario más numeroso es el musulmán, que tiene por bastión la isla de Mindanao y el archipiélago de Sulú. Existen asimismo una iglesia independiente filipina, algunos budistas y un número reducido de animistas.

La geografía e historia de Filipinas han contribuido a la multiplicidad de lenguas existentes, que en total suman unos ochenta dialectos. El concepto de lengua nacional se desarrolló tras la guerra hispanoamericana de 1898, y en 1936 se decretó el tagalo como lengua nacional, a pesar de que existían otros aspirantes a obtener este título, como el cebuano, el hiligaynon y el ilocano. En 1973 se acordó que el filipino fuera la lengua oficial. Se trata de un idioma basado en el tagalo, pero que incorpora elementos de otras lenguas del país. A pesar de todo, el inglés se mantiene como la más utilizada en el comercio y en la política.

La cocina filipina ha recibido influencias chinas, malayas y españolas. La merienda designa tanto al tentempié de media mañana como al de media tarde mientras que los pulutan (aperitivos) son servidos con bebidas alcohólicas. Para la cena se estilan los pinchos de carne o marisco a la barbacoa. Entre los platos más habituales, que siempre se sirven acompañados con arroz, figuran la carne y las verduras cocinadas con vinagre y ajo, el mero a la brasa, los guisos de carne y una gran variedad de sopas: de arroz, fideos, ternera, pollo, hígado, hueso de rótula, asaduras o verduras amargas. Los platos se acompañan con rodajas de papaya verde, pescado fermentado o pasta de gambas y trozos de crujiente corteza de cerdo. El halo-halo es un postre a base de hielo picado con caramelo y fruta, todo ello cubierto de leche en polvo.

Filipinas está formada por 7.107 islas situadas en la parte oeste del océano Pacífico, de las que sólo dos mil están habitadas. Luzón y Mindanao son, con diferencia, las de mayor extensión, y suman aproximadamente el 66% de su superficie. Sólo unas mil islas superan el kilómetro cuadrado y unas dos mil quinientas ni siquiera tienen nombre. Los países más cercanos a Filipinas son Taiwán al Norte, Malaisia oriental y Brunei al Suroeste, e Indonesia al Sur.

El archipiélago posee una topografía volcánica con una actividad sísmica frecuente. Cuenta con 37 volcanes y la cumbre más elevada es el monte Apo (2.954 m), en Mindanao. La mitad de la superficie del país está ocupada por tierras de cultivo y un tercio de la misma conserva sus bosques, a pesar de la tala de árboles y la explotación agrícola de rozas y quema. Filipinas alberga más de mil especies animales, entre las que destacan el búfalo enano salvaje, el pilandoc malayo, el cocodrilo y la serpiente pitón. También existen más de diez mil tipos de árboles, matorrales y helechos, con la palmera y el bambú entre los más comunes.

El clima filipino es caluroso y húmedo durante todo el año. El archipiélago carece de un patrón climático pero, a grandes rasgos, se puede dividir en la estación seca (de enero a junio) y la estación húmeda (de julio a diciembre). La temperatura media anual alcanza los 25°C. La mejor época para visitar el país abarca de diciembre a mayo, aunque es aconsejable evitar Manila durante este último mes, ya que las temperaturas pueden llegar a superar los 40°C.

En general, la única manera de llegar a Filipinas es en avión, con Manila y Cebú como principales puntos de entrada. Varios vuelos enlazan las islas con numerosas ciudades asiáticas y Estados Unidos. También están unidas por vía aérea las ciudades de Davao, en Mindanao, y Manado, en la isla indonesia de Sulawesi. La tasa de salida es de 20 dólares; es recomendable confirmar el vuelo al menos 72 horas antes del despegue.

Existen varias compañías aéreas que ofrecen vuelos nacionales. En el país sólo opera una línea de ferrocarril, que realiza el recorrido entre Manila y Naga, al sur de Luzón. La principal alternativa para recorrer largas distancias dentro de una isla es el autobús. El servicio de ferrys y barcos entre islas es muy frecuente, aunque la seguridad y la calidad del servicio es muy variada. También es factible alquilar un coche en alguna de las oficinas que las agencias internacionales han habilitado en las principales ciudades. Los medios de transporte utilizados en las ciudades son los jeepneys (inicialmente todoterrenos reacondicionados), taxis con taxímetro, taxis de servicio público (pequeños taxis sin taxímetro), triciclos (motocicletas con sidecar) y bicicletas con sidecar.


· Mo, Thimoty: La redundancia del valor, Editorial Anagrama, Barcelona, 1992
· Romero, Vicente: Misioneros en los infiernos, Editorial Planeta, Barcelona, 1998
· Ordaz, Jorge: La perla del Oriente, Destino Book, Barcelona, 1998
< anterior · siguiente >
0/0
· Imprimir destino
· Otros destinos
Sudeste asiático
China Williams
Celeste Brash
Greg Bloom


> comprar
Philippines
Chris Rowthorn
Greg Bloom
Michael Day
Michael Grosberg
Ryan Ver Berkmoes


> comprar
Diving & Snorkeling Philippines
Heneage Mitchell


> comprar

Guías de viajes: Guías de viajes de países | Guías de viaje de ciudades | Catálogo | Novedades | Próximamente | Colecciones
Legal: Aviso legal  | Quiénes Somos | Grupo Planeta

·