Todo el turismo, información y ocio para tus viajes
Buscador
Título Destino
English
Italiano
Français
Deutsch
中文简体
日本語

Inicio > Viajes > América > Guatemala

Guatemala
ampliar mapa +
Introducción ·
Información práctica ·
Cuándo ir ·
Fiestas y celebraciones ·
Dinero y precios ·
Qué ver ·
Otras rutas ·
Actividades ·
Historia ·
Cultura ·
Entorno y medio ambiente ·
Cómo llegar ·
Cómo desplazarse ·
Lecturas recomendadas ·
Deseo ir a...
Continente

País
Ciudad
Ir a destino

La cultura aborigen se muestra repleta de vitalidad, tal y como se aprecia en Tikal, en los rituales católico-mayas de Chichicastenango o en el colorido de la indumentaria habitual de sus gentes que han sido el mejor reclamo para el extranjero, como queda patente en cualquier folleto turístico, en contradicción con la represión sistemáica a la que los sucesivos gobiernos les han sometido. Desde que se firmaron los tratados de paz, que han logrado que incluso los viajeros menos intrépidos se aventuraran má alládel corredor de la ciudad de Antigua, los guatemaltecos reciben gustosos al visitante en sus pequeños y bellos poblados, en ocasiones puerta de acceso a algunas de las maravillas naturales má impactantes de América Central.

Nombre oficial: República de Guatemala
Superficie: 108.890 km²
Población: 13.900.000 hab.
Capital: Guatemala (2 millones hab.)
Nacionalidades y etnias: 56% mestizos, 44% descendientes de mayas
Idioma: español, garífuna y 21 lenguas mayas
Religión: católica, de Pentecostés y fusión católico-maya
Régimen político: democracia
Presidente: Óscar Berger

PIB: 53,2 billones de dólares
PIB per cápita: 3.900 dólares
Inflación: 8,1%
Principales recursos económicos: café, azúcar, plátanos, industria textil y de confección, muebles, productos químicos, petróleo, metal, caucho natural, flores, cardamomo y turismo
Principales socios comerciales: Estados Unidos, El Salvador, Costa Rica, Honduras, Alemania, México, Venezuela y Japón

Visados: Las normas sobre visados fueron modificadas en 1996; desde entonces, los ciudadanos de la mayoría de los países no necesitan visado ni tarjeta de turismo, pero no todos. Dependiendo del país de procedencia, las estancias están limitadas a 30 o 90 días, por lo que se recomienda consultarlo con la embajada de Guatemala más cercana para obtener información actualizada.
Condiciones sanitarias: cólera, dengue, malaria, hepatitis, fiebre tifoidea y disentería
Hora local: GMT-7; GMT-8, en verano
Electricidad: 115V a 120V, 60Hz
Pesos y medidas: sistema métrico quetzal

La época más agradable para visitar Guatemala es durante la estación seca, entre noviembre y mayo. La temporada lluviosa se convierte en el período idóneo para aquellos que deseen acogerse a las excepcionales ofertas hoteleras que se lanzan entonces, aunque las precipitaciones pueden entorpecer algunas de sus actividades. Asimismo, la Semana Santa es un buen momento para ir a Guatemala, ya que constituye una de las fechas más relevantes del calendario festivo nacional.

La Semana Santa es una de las festividades que mayor fervor despierta, en Guatemala, en la que destaca la procesión que se desarrolla en Antigua. El Rabin Ajau, de origen maya (qeqchi), se celebra del 21 al 26 de julio en la zona de Verapaces, y merece especial atención el espectáculo que se ofrece en Cobán. Otras fiestas del calendario guatemalteco son el Día de la Independencia, que se conmemora en septiembre con carácter nacional, el Día de Todos los Santos, y la de Santo Tomás, del 13 al 21 de diciembre en Chichicastenango.

Moneda
quetzal

Comida

· Presupuesto bajo: entre 2 y 5 dólares
· Presupuesto medio: entre 5 y 10 dólares
· Presupuesto alto: a partir de 10 dólares
Alojamiento

· Presupuesto bajo: entre 5 y 25 dólares
· Presupuesto medio: entre 25 y 35 dólares
· Presupuesto alto: a partir de 50 dólares

Los precios en Guatemala son bastante razonables. Por menos de 2 dólares, se puede degustar un plato único o llenar el estómago de fruta u otros productos de los ofertados en los mercados. Acampar es barato y un viaje en autobús cuesta alrededor de un dólar por hora de trayecto. Incluso derrochando en comodidad, una habitación con baño en pensión completa sale por unos 25 dólares diarios.

Es prácticamente imposible cambiar otra moneda que no sean dólares estadounidenses, incluidas las de los países vecinos. Si se dispone de otra divisa, lo más aconsejable es intentar canjearlas en las casas de cambio de los aeropuertos de Flores o Guatemala. Cada vez existen más oficinas ATM en la capital y, en la mayoría de los bancos, puede retirarse dinero en efectivo con la tarjeta Visa, la MasterCard es prácticamente inservible.

La propina adecuada es un 10 por ciento del total, sumado el mismo porcentaje de IVA. En los hoteles, además de este gravamen, debe añadirse otro 10 por ciento de impuestos turísticos. La mayoría de los hoteles y tiendas tienen precios fijos, pero en los mercados lo usual es el regateo para el que se requiere mantener el humor y la tenacidad.

Ciudad de Guatemala

La ciudad de Guatemala es la mayor aglomeración urbana de América Central. Se extiende por una altiplanicie con grandes barrancos, rodeada de valles. Como en todas las ciudades del país, se ha impuesto un estricto sistema cuadriculado en su trazado: las avenidas discurren de norte a sur; las calles, de este a oeste. La capital ha sido dividida en quince zonas, cada una con su propio sistema en damero.

Son escasos los edificios coloniales que se conservan en ella y, más que un foco de atracción para el turismo, las visitas a la capital guatemalteca se deben principalmente a que es el centro administrativo y de transportes. La Zona 1, la plaza Mayor, ejemplo clásico del esquema arquetípico de ciudad colonial española, constituye el centro ceremonial de la ciudad y en ella se ubican los comercios. El mejor día para visitarla es el domingo, cuando se llena de miles de vecinos que acuden a pasear, a comer helado, a sentarse en los bancos a descansar o a escuchar salsa, y que hacen caso omiso de los vendedores de chucherías. Junto a la plaza se encuentra el palacio Nacional, que actualmente está siendo restaurado para alojar un museo de historia nacional, y la catedral Metropolitana, con sus torres gemelas. En 1976, un terremoto destruyó el edificio original del mercado adyacente a la plaza y, en la actualidad, se emplaza en aquel lugar el desmesurado mercado Central, especializado en objetos turísticos.

Al norte de la Zona 1, resalta el parque Minerva, tranquilo y sombreado, una curiosa excepción en el mapa nacional. La Zona 10 alberga importantes museos, como el Museo Popol Vuh, que contiene una colección privada de arte maya y arte colonial español, y el Museo Ixchel, que exhibe un muestrario de la riqueza de las artes y costumbres tradicionales de los pueblos de las tierras altas de Guatemala. En la Zona 13, se encuentran el Museo Nacional de Arqueología y Etnología, con una valiosa colección de objetos mayas, y el Museo Nacional de Arte Moderno, que dispone de una colección de arte guatemalteco del siglo XX. A pocos kilómetros al oeste del centro, se pueden visitar las ruinas de Kaminaljuyú, un extenso emplazamiento maya de los períodos preclásico tardío y clásico temprano que ha sido cubierto en parte por la expansión urbana.

La mayoría de los establecimientos hoteleros de precio bajo y medio están situados en la Zona 1, mientras que los más distinguidos se hallan en la Zona 10. Los restaurantes caros y la vida nocturna se concentran en la zona llamada Zona Viva.

Antigua

Considerada una de las metrópolis más bellas de América, Antigua fue capital del país desde 1543 hasta 1776. Tras un terremoto devastador, se trasladó 45 km hacia el este, actual enclave de la ciudad de Guatemala. Edificada entre los tres grandes volcanes, Agua, Fuego y Acatenango, sus preciosos y todavía firmes edificios coloniales han resistido dieciséis terremotos y numerosas inundaciones e incendios. Durante la Semana Santa, Antigua se engalana; cubre sus calles con alfombras florales y decoraciones ejecutadas con serrín coloreado.

Sus iglesias han perdido mucho de su esplendor barroco, debido a los continuos trabajos de restauración que siguen a cada seísmo. A pesar de ello, siguen siendo imponentes, en especial la de La Merced, la de San Francisco y la de Las capuchinas (ahora museo). La Casa K'ojom contiene un museo de música, ceremonias mayas y objetos rituales. Los domingos, tanto oriundos como visitantes acuden al bullicioso mercado que se celebra en el parque Central, para hacer sus compras.

Chichicastenango

A una altura de 2.030 m, situada en las tierras altas y envuelta en bruma, se encuentra la ciudad de Chichicastenango (Chichi), rodeada de valles y montañas. Pese a su aislamiento, ha logrado mantenerse como un importante enclave comercial. El mercado del domingo es de los más sugestivos, ya que las cofradías salen en procesión en ese día. Los naturales del lugar han sabido aunar los ritos religiosos tradicionales mayas con el cristianismo; para disfrutar de estos rituales, los emplazamientos más aconsejables son los alrededores de la iglesia de Santo Tomás y el santuario de Pascual Abaj, levantado en honor al dios maya de la tierra. Durante estas procesiones ofrendan incienso, bebida y comida a los antepasados con el fin de asegurar la fertilidad de la tierra. El Museo Regional guarda cerámica antigua y estatuillas de barro, puntas de lanza de pedernal y de obsidiana, piedras para moler maíz y una exquisita colección de piezas de jade.

Quetzaltenango

Más conocido como Xela, Quetzaltenango es el centro comercial del suroeste de Guatemala, punto de partida para efectuar excursiones a los pueblos de alrededor, famosos por sus fuentes termales y su artesanía. El siglo XIX fue su época dorada como lugar clave para el almacenaje y el comercio de café, hasta que un terremoto y una erupción volcánica acabaron con aquella prosperidad. En los últimos años ha cobrado fama por sus escuelas de lengua española. Las principales atracciones turísticas de la ciudad son la plaza central y los edificios circundantes, un par de mercados de productos básicos y el parque Minerva, construido durante la presidencia de Manuel Estrada Cabrera (1898-1920), como tantos otros monumentos de este tipo, en honor a la diosa de la sabiduría, con la esperanza de inspirar así a la juventud guatemalteca. Del paisaje volcánico de Xela destacan los baños de vapor naturales de Los Vahos y Fuentes Georginas ; en sus proximidades se hallan el pueblo de Zunil, distrito de la confección en Guatemala, San Francisco el Alto y Momostenango, centro de producción de ropa de lana.

Flores

La ciudad de Flores, capital del departamento de El Petén, la zona selvática situada al noroeste, se levantó sobre una isla en el lago de Petén Itzá ; un puente de 500 m la conecta con la ciudad de servicios de Santa Elena, en la orilla. Flores es una urbe majestuosa, con la iglesia y el edificio gubernamental rodeando la plaza principal, que corona la colina en el centro de la isla. Fue fundada por los Itzaes y, en el momento de la conquista, quizá fuera el único centro ceremonial maya activo. El choque cultural con los europeos supuso la pérdida de buena parte del patrimonio originario y la dispersión de sus gentes por la selva, lo cual generó el mito de una ciudad maya perdida. En la actualidad, pueden darse paseos en barca con paradas en los distintos asentamientos de la laguna y visitarse las cuevas de piedra caliza de Actun-Can.

Panajachel

No hay que dejarse disuadir por el sobrenombre con el que se conoce a esta ciudad, Gringotenango (lugar de extranjeros), ni por la carencia de arquitectura colonial o de mercados coloristas. El imán turístico lo constituye la caldera del lago de Atitlán, un cono volcánico cubierto de agua. A partir de la época hippie, este lago rodeado de volcanes es el paraje predilecto de los viajeros más bohemios que, por lo general, encuentran el agua más fría de lo esperado. Desde la ciudad se pueden visitar poblados indígenas localizados en las orillas oeste y sur del lago. El destino más demandado para excursiones de un día es Santiago Atitlán, famoso por las indumentarias tan coloridas de sus habitantes y por un dios que fuma puros, llamado Maximón. La ciudad mercantil de Sololá ha atraído durante siglos a comerciantes; su plaza principal sigue rebosando actividad durante los días de mercado. Para hacerse una idea de la vida de estos pueblos, lo más idóneo es visitar Santa Catarina Palopá. El contrapunto lo pone San Pedro La Laguna, justo al otro lado del lago, cuyo principal atractivo radica en la mínima afluencia de público que recibe.

Santa Lucía Cotzumalguapa

Se erige en la colina costera del Pacífico, y es un enclave que no debe pasar por alto ningún interesado en el arte y la cultura mayas. Los campos de caña de azúcar están salpicados de grandes cabezas de piedra y escenas talladas en relieve, restos procedentes de los pipils, una cultura india independiente de la maya, relacionada con los pueblos de lengua nahuatl del centro de México. Aún es un misterio el porqué esta civilización se asentó en la zona. Existen tres yacimientos arqueológicos en los alrededores de las fincas de caña de azúcar. En la finca Bilbao se encuentran diversos lugares ceremoniales con esculturas de piedra, hoy escondidas entre las cañas. La finca El Baúl, en la cumbre de la colina, cuenta con el atractivo añadido de ser un lugar de culto todavía en uso, mientras que la finca Las Ilusiones contiene cientos de objetos que se han ido recogiendo de los campos durante siglos.

Tikal

El monumental centro ceremonial maya de Tikal se extiende al noroeste de la ciudad de Flores, en el departamento de El Petén. El sugestivo entorno de Tikal confiere a sus ruinas aún mayor encanto. Pese a que las pirámides se mantienen limpias de maleza, estos restos de pasadas culturas se entremezclan con la palpitante vida de la jungla y sus sonidos: monos aulladores, loros de vistoso plumaje, el croar de millares de ranas. Los templos escalonados ascienden hasta una altura superior a los 44 m. Las ruinas incluyen plazas, pirámides, templos, una acrópolis y un museo.

Livingston

Al minúsculo pueblo de Livingston, un relajado escondite en medio de la selva, se accede desde el caribeño Puerto Barrios. Está habitado por los garífunas, afroguatemaltecos de raza negra descendientes de los esclavos africanos llevados al Nuevo Mundo como esclavos, que lograron huir de su destino o que sobrevivieron a algún naufragio. Los matrimonios mixtos celebrados entre marineros de otras razas y los indígenas mayas ha originado una cultura y una lengua características, que incorpora elementos africanos, europeos y mayas. Livingston es una excepción en Guatemala, con un estilo de vida más propio del vecino Belice, con cocoteros, casas de madera pintadas de colores y una economía basada en la pesca. Desde este pueblo es factible realizar cortas travesías en barco por el río Quehueche y el río Cocolí para darse un baño o hacer una merienda campestre, y acercarse a los cayos Sapodillas para practicar el buceo o la pesca.

Aparte de la oportunidad de entrar en contacto con el mundo maya, Guatemala proporciona la ocasión para programar excursiones poco comunes y practicar la escalada en las tierras altas y en el circuito de los volcanes que rodean el Lago de Atitlán y la ciudad de Antigua. Antes de iniciar el trayecto, es aconsejable dirigirse a la embajada o consulado correspondientes en la capital guatemalteca e informarse sobre las garantías de seguridad que ofrecen los enclaves que nos disponemos a visitar. En el Parque Nacional de Tikal o en el lago de Atitlán, puede contemplarse una amplia diversidad de pájaros, como el quetzal, ave emblemática del país, difícil de avistar. Las ciudades de Antigua y Quetzaltenango se han especializado en impartir cursos de lengua española.

Los pueblos pesqueros y agrícolas que se desarrollaron hacia el año 2.000 a.C., en la zona costera del Pacífico de la actual Guatemala fueron los precursores de la gran civilización maya que dominó América Central durante siglos y que dejó su enigmático legado de ruinas coronando las cumbres de las colinas. Durante el período preclásico tardío, alrededor del año 300 a.C. hasta el 250 d.C., comenzaron a construirse en las tierras altas de Guatemala grandes ciudades sagradas. Sin embargo, durante el período postclásico, entre los años 900 y 1530 d.C., el poder se trasladó a las tierras bajas de El Petén. Tras la misteriosa caída de la hegemonía maya, los itzaes se asentaron allí, concretamente en el lugar donde hoy se alza la ciudad de Flores.

En 1523, Pedro de Alvarado, capitán de la hueste de Cortés, entra a conquistar tierra maya, pero sólo encuentra un imperio que se extinguía y multitud de tribus enzarzadas en guerras intestinas. Tras derrotar a los quichés es nombrado gobernador de Guatemala ese mismo año. Los reinos mayas de Quiché y Cakchiquel fueron divididos y sometidos. La posterior llegada de frailes dominicos, franciscanos y agustinos preservó en parte el modo de vida indígena, pero muchos rasgos de la cultura autóctona se perdieron para siempre.

La independencia de España se produjo en 1821, lo que supuso prosperidad para los descendientes de los españoles (criollos) y un empeoramiento de las condiciones de los aborígenes. Las salvaguardas liberales de la Corona española se abandonaron; al pueblo maya le arrebataron la tierra para reconvertirla en plantaciones de tabaco y de caña de azúcar, y sus gentes fueron reducidas a esclavos. Desde entonces, la situación política del país se ha caracterizado por la continua rivalidad entre las fuerzas de la izquierda y la derecha, ninguna de las cuales ha tenido como prioridad aliviar de la pobreza a los indígenas.

Entre los períodos de alternancia dictatorial con mandatarios economistas liberales cabe destacar la breve pero brillante actuación de Juan José Arévalo, que estableció el sistema de seguridad social nacional y creó una oficina gubernamental dedicada a velar por los intereses indígenas. El régimen liberal de Arévalo, en el poder desde 1945 a 1951, padeció 25 golpes de estado dirigidos por fuerzas militares conservadoras. Su sucesor, el coronel Jacobo Arbenz Guzmán, continuó con la política liberal de su predecesor y diseñó una ley de reforma agraria para dividir los latifundios y promover el minifundismo y la agricultura intensiva. La expropiación de estos terrenos, pertenecientes a empresas extranjeras -entre ellas, la United Fruit Company de la que, curiosamente, era copropietario el Secretario de Estado estadounidense-, contaba con el apoyo del Partido Comunista nacional; éste fue el detonante que animó a la CIA a intervenir en el país. En 1954 promovieron un golpe militar que triunfó y obligó a Arbenz Guzmán a huir a México, con lo que la reforma quedó inconclusa.

A partir de entonces, la presidencia fue copada por militares, agudizándose las protestas y la represión, hasta que finalmente estalló la guerra civil. El auge industrial vivido en los años sesenta y setenta contribuyó a incrementar las ganancias de los potentados, mientras que las ciudades se transformaban en lugares misérrimos, al tener que acoger a todos los campesinos desahuciados de sus propiedades que llegaban allí en busca de empleo. La supresión violenta por parte del ejército de elementos antigubernamentales (la mayoría de los campesinos sin tierra) tuvo como consecuencia que Estados Unidos retirara su ayuda y se convocasen las elecciones de 1985, de las que salió vencedor el demócrata cristiano Marco Vinicio Cerezo Arévalo.

Tras cinco años de Gobierno (lo establecido allí son siete), Arévalo fue sucedido por Jorge Serrano Elías, que ganó la presidencia por el conservador Movimiento de Acción Solidaria. Todos sus intentos por zanjar la guerra civil fueron fallidos; conforme disminuía su popularidad, éste fue dependiendo más y más del apoyo militar, hasta que el 25 de mayo de 1993, tras una serie de protestas populares, protagonizó un autogolpe. Sin apoyos, Serrano escapó del país y el Congreso designó como sucesor a Ramiro de León Carpio, opuesto abiertamente al ejército. La política de ley y orden desarrollada por Carpio fue mantenida por el nuevo presidente Álvaro Enrique Arzú Irigoyen, que intentó resolver los problemas del país aplicando una política tecnócrata neoliberal. En diciembre de 1996, el Gobierno firmó una serie de acuerdos de paz con las guerrillas izquierdistas, y el ejército accedió a reducir sus competencias en asuntos de seguridad nacional. El reto para obtener una paz duradera reside ahora en recortar las grandes desigualdades socioeconómicas existentes.

El 14 de enero de 2000, Guatemala estrenó Gobierno, encabezado por el presidente conservador Alfonso Portillo, que ganó las elecciones al proclamar que si él podía defenderse a sí mismo también podría defender a su pueblo. Entre sus principales promesas electorales estaban la reorganización de las fuerzas armadas, el saneamiento del sistema judicial, la ejecución de severas medidas contra el crimen y el respeto por los derechos humanos.

En las siguientes elecciones de 2003, entre otros, aparecía como candidato Ríos Montt. Tras escádalos y engaños, fue declarado presidente el político menos radical de la derecha guatemalteca, Óscar Berger, de la coalición Gran Alianza Nacional.

En 2004 Montt fue detenido bajo arresto domiciliario, fueron retirados 10.000 soldados del ejército y él mismo se declaró culpable por la violación de los derechos humanos, pagando 3.500.000 dolares a las víctimas de la guerra civil.

El principal reclamo arquitectónico de Guatemala son sus ruinas mayas y los edificios coloniales, en óptimo estado de conservación. Otro aspecto cultural de interés es lo exótico y variado de la indumentaria tradicional que elabora artesanalmente la población autóctona. El diseño de las túnicas, capas y faldas se remonta a la época precolonial. Determinados detalles de las prendas y de los diseños identifican al grupo o al pueblo que los lleva, a la par que contienen múltiples significados mágicos o religiosos. La música y las danzas populares desempeñan igualmente un papel destacado en las fiestas religiosas de los indígenas.

El español es la lengua más hablada en Guatemala, y el catolicismo romano, la principal religión. Los mayas han conseguido perpetuar aspectos de su religión tradicional en su fusión con el cristianismo insertándolos en los ritos y la doctrina romana. Las evangelistas y de Pentecostés elevan cada día su cifra de adeptos.

La gastronomía guatemalteca se encuentra muy influenciada por la de México; no es difícil encontrar los platos mexicanos más comunes, como las tortillas y los tacos. La carne es el alimento fundamental, se toma muy hecha a la parrilla o frita. Las judías y el arroz son alternativas baratas a la carne. Abundan los restaurantes chinos en todo el país. El café es de una calidad excepcional. La cerveza es la bebida más consumida, tanto rubia como negra, y el ron y el Quetzalteca (aguardiente de caña) son las bebidas alcohólicas predilectas de los guatemaltecos.

Guatemala se halla en la parte septentrional del istmo que une las dos Américas. Limita al Norte y al Oeste con México; al Noreste con Belice y el mar Caribe, al este con Honduras y El Salvador; y al Sur con el Océano Pacífico. Sus montañas pertenecen en conjunto al sistema de la cordillera de los Andes. Las tierras altas de la zona occidental, de frecuente actividad sísmica, albergan más de treinta volcanes que rebasan los 3.800 m de altura y que proyectan un brillo rojizo al anochecer. La zona costera del Pacífico, muy explotada agrícolamente, contiene vastas extensiones de playas, en su mayoría, de arena volcánica. La escasa línea de costa caribeña carece de playas, pero es muy rica desde el punto de vista arqueológico. El interior del país está cubierto por la jungla de las tierras bajas de El Petén, donde se alternan plantaciones de plátano y yacimientos repletos de restos óseos de dinosaurios.

El símbolo nacional guatemalteco es el quetzal, un ave de plumaje verde y carmesí que se encuentra en vías de extinción, debido a la tala de árboles que está arrasando la selva de Centroamérica y a la caza furtiva. Aunque difíciles de ver, sobreviven otras especies, como el puma; el jaguar; el ocelote, un pequeño felino de piel rayada; el jaguarundi, de gran parecido con la comadreja; el margái; el pecari, de aspecto similar al cerdo, pero que al asustarse exuda un fuerte almizcle de su glándula dorsal; el tapir, un mamífero que guarda muchas semejanzas con el rinoceronte; ciervos y un abultado surtido de pájaros.

La zona costera del Pacífico posee un clima tropical cálido, con temperaturas en torno a los 38ºC. La elevada humedad, aparentemente constante, disminuye durante la época seca. En las tierras altas, las noches son sumamente frías; durante la estación lluviosa, el clima es húmedo y fresco; y, en la estación seca (de octubre a mayo), templado y agradable, a diferencia del clima abrasador que soporta el resto del país de diciembre a abril. En El Petén, el clima torna de caluroso y húmedo a caluroso y seco.

Las principales compañías aéreas vuelan a las ciudades de Guatemala y Flores, aunque casi la totalidad hacen escala en las ciudades estadounidenses de Dallas / Fort Worth, Los Angeles, Houston, Ciudad de México o Miami. Las tasas de salida son de 30 dólares.

Para acceder al país por tierra desde el norte, hay que soportar un largo viaje en autobús o tren desde México. Desde El Salvador operan autobuses directos a la ciudad de Guatemala, mientras que los procedentes de Honduras y Belice tienen como última parada la frontera. De igual manera se puede entrar por vía marítima: se embarca en Punta Gorda, en Belice, y se finaliza en Puerto Barrios o Livingston. Existe, además, un barco en ruta desde Livingston a Omoa, en Honduras.

Los vuelos nacionales únicamente operan entre las ciudades de Guatemala y Flores. El servicio de autobuses conecta la mayoría de los focos de población del país. Es una forma barata de conocerlo, aunque las carreteras de El Petén se convierten a menudo en lodazales o incluso llegan a desaparecer por completo durante la época de lluvias. Se ha establecido un servicio de microbuses que se encarga de conectar los puntos de mayor interés turístico. A algunos de los parques nacionales de Guatemala sólo se puede acceder por barco.


· Menchú, Rigoberta: Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia, Seix Barral, Barcelona, 2000; El clamor de la tierra, Tercera Prensa, San Sebastián, 1992
· Calvo, Lorena: El Zoológico de Guatemala, Editorial Tierra Santa, Guatemala, 1993
· Balchin, Bárbara: Los trajes indígenas de Guatemala, Editorial Piedra Santa, Guatemala, 1991
· Bell, Elizabeth: Cuaresma y Semana Santa en la antigua Guatemala, Antigua Tours, Guatemala, 1997
· Asturias, Miguel Ángel: El señor presidente, Alianza Editorial, Madrid, 1996
· Monterroso, Augusto: Cuentos, Alianza Editorial, Madrid, 1999
< anterior · siguiente >
0/0
· Imprimir destino
· Otros destinos
Guatemala
Lucas Vidgen


> comprar
Guatemala, Belice y Yucatán
Conner Gorry
Lucas Vidgen
Danny Palmerlee


> comprar
Guatemala
Lucas Vidgen


> comprar
Guatemala, Belize & the Yucatán
Conner Gorry
Lucas Vidgen
Danny Palmerlee


> comprar

Guías de viajes: Guías de viajes de países | Guías de viaje de ciudades | Catálogo | Novedades | Próximamente | Colecciones
Legal: Aviso legal  | Quiénes Somos | Grupo Planeta

·