Nombre oficial: República de Honduras Superfície: 112.090 km² Población: 6.700.000 hab. (tasa de crecimiento: 3%) Capital: Tegucigalpa (1,5 milliones hab.) Nacionalidades y etnias: 90% mestizos y 7% indígenas Idioma: español, inglés criollo y dialectos indígenas Religión: mayoría de católicos romanos, además de sectas cristianas y ritos indígenas. Régimen político: Democracia constitucional Presidente: Manuel Zelaya Rosales
PIB: 16.300 millones de dólares PIB per cápita: 2.500 dólares Crecimiento anual: -3% Inflación: 7,7% Principales recursos económicos: café, plátano, vacuno, caña de azúcar, tabaco y silvicultura Principales socios comerciales: Unión Europea, Estados Unidos y Japón
Visado: Los ciudadanos de la mayoría de los países de Europa Occidental, Australia, Canadá, Nueva Zelanda, el Reino Unido y Estados Unidos pueden permanecer en el país 30 días sin visado. Es posible conseguir prórrogas de hasta 90 días. Condiciones sanitarias: cólera, hepatitis, sida y malaria Hora local: GMT - 6 Electricidad: 110V y 220V Pesos y medidas: sistema métrico decimal Tegucigalpa La capital de Honduras es una ciudad bulliciosa y ruidosa encajonada en una cubeta cerca de 1.000 m por encima del nivel del mar. Disfruta de un clima fresco y agradable, y el anillo de montañas que la rodea está cubierto de pinos. El nombre de Tegucigalpa significa "colina de plata" en el dialecto local; así se la llamó cuando los españoles fundaron la ciudad como un centro minero en 1578. Por suerte, los lugareños llaman a la ciudad simplemente Tegus, lo que ahorra al extranjero la vergüenza de pronunciar mal el nombre completo. Tegucigalpa pasó a ser la capital en 1880, y en 1938 el asentamiento cercano de Comayagüela fue incorporado a la ciudad. La mayor atracción de la localidad es la catedral abovedada del siglo XVIII, que tiene un interior barroco bellamente trabajado. El Parque Central, situado frente a la catedral, es el alma de la ciudad. Entre los edificios de interés, figuran el Antiguo Paraninfo Universitario, en la actualidad un museo de arte; el moderno Palacio Legislativo, que fue edificado sobre pilotes; la Casa Presidencial; y la Iglesia de San Francisco, del siglo XVI, la más antigua de Tegucigalpa. La ciudad está atravesada por el río Choluteca. En la orilla este se encuentra Tegucigalpa, con su centro urbano y sus barrios más opulentos. Al otro lado del río se levanta Comayagüela, una zona comercial más pobre y sucia, con gran numero de estaciones de autobuses de larga distancia y hoteles baratos. El hospedaje en Tegucigalpa es más limpio, seguro y agradable, aunque la sabiduría popular afirma que Comayagüela es más económica. Quien se hospede en Comayagüela debe saber que es muy peligroso caminar de noche por la zona del mercado. La principal zona de hoteles baratos en Tegucigalpa se encuentra pocas manzanas al este del Parque Central. En Comayagüela, los mejores hoteles económicos están situados alrededor de las estaciones de autobuses de El Rey y Aurora, entre las calles 8ª y 9ª. La mayoría de los restaurantes de calidad se encuentran en la región de Tegucigalpa, pero Comayagüela cuenta con un gran número de restaurantes chinos baratos. Las principales zonas de copas en Tegucigalpa son el bulevar Morazán y la avenida Juan Pablo II. Alrededores de Tegucigalpa Existe un gran número de lugares de interés cerca de Tegucigalpa; entre ellos, la majestuosa Basílica de Suyapa, de estilo gótico, situada 7 km al sureste del centro de la ciudad. Se dice que la Virgen de Suyapa, patrona de Honduras, ha obrado cientos de milagros. Santa Lucía, 13 km al este de la ciudad, es una antigua localidad española de gran encanto, con callejuelas serpenteantes y una preciosa iglesia. El Valle de Ángeles, 11 km más allá de Santa Lucía, es una antigua localidad minera española que ha sido restaurado tal y como era en el siglo XVI. El Parque Nacional La Tigra, al noreste de la ciudad, es uno de los emplazamientos más bellos de todo Honduras. Situado a una altitud de 2.270 m, este parque de 7.482 hectáreas perfectamente conservado alberga una exuberante selva de montaña con ocelotes, pumas, monos y quetzales. Comayagua Comayagua, capital de Honduras de 1537 a 1880, conserva numerosos ejemplos de su esplendor colonial. La catedral, en el centro de la localidad, es una verdadera joya. Edificada entre 1685 y 1715, alberga gran número de obras de arte, así como uno de los relojes más antiguos del mundo. Este reloj fue construido hace más de ochocientos años por los árabes para el palacio de la Alambra, y fue legado a la ciudad por el rey Felipe II. La primera universidad de Centroamérica fue fundada en Comayagua en 1632 en la Casa Rural, que hoy acoge el Museo Colonial. Este museo atesora obras de arte religioso que cubren cuatro siglos de dominio colonial. La primera iglesia de Comayagua fue La Merced, erigida entre 1550 y 1558; otras bellas iglesias son San Francisco (1584) y La Caridad (1730). Copán Ruinas Este precioso pueblo de calles empedradas enmarcadas por casas de adobe con tejados rojos está situado a 1 km de las célebres ruinas mayas del mismo nombre. El pueblo cuenta con una preciosa iglesia colonial, y allí se respira un clima de calma atemporal. El yacimiento arqueológico en las ruinas abre a diario e incluye la estela de la Plaza Mayor, que data de 613 y en la que aparecen retratados los gobernantes de Copán; el campo de juego de pelota y una escalera con jeroglíficos; y la Acrópolis, que contiene unos magníficos relieves esculpidos de los 16 reyes de Copán. A una hora en coche de la localidad vemos unas fuentes termales, y el cercano y pintoresco pueblo de montaña de Santa Rita de Copán cuenta con una hermosa plaza y una bonita iglesia colonial. Tela Tela es la localidad de playa favorita de muchos viajeros. Este lugar pequeño y tranquilo es famoso por su magnífico marisco y por tener algunas de las mejores playas de la costa norte y varios alojamientos de calidad. Se trata, sobre todo, de un lugar donde relajarse y disfrutar de una vida sencilla. El Proyecto de Desarrollo de la Bahía de Tela, con un presupuesto de 25 millones de dólares, pretende incrementar el turismo en la zona, por lo que conviene comprobar si la localidad sigue preservada y tranquila. La mejor playa se encuentra al este de la localidad, delante del Hotel Villas Telamar. Su arena es blanca y fina, y goza de un bosquecillo de cocoteros. Trujillo La pequeña localidad de Trujillo ha desempeñado un importante papel en la historia de Honduras. Se extiende en la gran curva que forma la bahía de Trujillo y es célebre por sus hermosas playas, sus cocoteros y sus aguas tranquilas. Si bien tiene la reputación de ser uno de los mejores lugares costeros de todo el Caribe, no suele estar atestado de turistas, salvo durante la fiesta anual de finales de junio. Aparte de sus atractivos marinos, cuenta con una fortaleza del siglo XVII, con un Museo Arqueológico y con la tumba de William Walker. Al oeste de la ciudad, se encuentra el Barrio Cristales, habitado por los garífunas: el mejor lugar para ver música, bailar y divertirse. Islas de la Bahía Las tres islas de la Bahía Roatán, Guanaja y Utila-, a 50 km de la costa norte de Honduras, son una continuación de los arrecifes de Belice, y ofrecen fantásticas oportunidades para practicar el buceo con snorkel y el submarinismo. La economía de la isla depende en gran medida de la pesca, pero el turismo está adquiriendo cada vez más importancia. La isla de Utila ofrece alojamientos y restaurantes económicos, mientras que Guanaja es un destino turístico de nivel superior y Roatán va camino de serlo. La mayoría de los viajeros suelen dirigirse al extremo oeste de Roatán, pero Utila es la más económica de las tres islas. Sea cual sea la isla en la que uno decida permanecer, es necesario llevar gran cantidad de repelente de insectos, ya que los mosquitos son muy voraces, sobre todo durante la temporada de lluvias. La historia de las islas es sumamente interesante; incluso existen indicios de asentamientos mayas en la zona. Colón desembarcó en Guanaja en 1502, pero posteriormente los españoles esclavizaron a los isleños y los mandaron a trabajar a las plantaciones de Cuba y a las minas de oro y plata de México. En 1528, las islas quedaron totalmente despobladas. A continuación, los piratas ingleses, franceses y holandeses las ocuparon, seguidos por los garífuna, que fueron trasladados hasta allí por los británicos tras la sublevación de Saint Vincent. En muchos aspectos, las islas siguen mirando más hacia el Reino Unido y Estados Unidos que hacia el continente hondureño, y el idioma principal es una versión caribeña del inglés muy pintoresca. Mosquitia Esta amplia e inaccesible región del noreste de Honduras está habitada por pequeños grupos de indígenas misquitos, payas y sumos. Los viajeros acuden atraídos por su flora, bien conservada, y su abundante fauna, que incluye manatíes, monos, caimanes y preciosas aves. No existe ningún tipo de infraestructura, por lo que hay que prepararse para vivir sin comodidades, llevar alimentos y comer con las familias del lugar. Entre los lugares de interés figura la magnífica Reserva Natural Río Plátano, así como viajes en barco por los ríos y lagunas. Cayos Cochinos Los Cayos Cochinos son un grupo de islas pequeñas y cayos de propiedad privada, situados a 17 km de la costa junto a La Ceiba. Antaño fueron habitados por los mayas, pero fue Hernán Cortés quien los bautizó e intentó introducir el cultivo en ellos. Existen buenas oportunidades para practicar el buceo con snorkel y el submarinismo alrededor de las islas, algunas de las cuales cuentan con arrecifes de coral negro. Los barcos a las islas pueden alquilarse en Nueva Armenia, 40 km al este de La Ceiba. En una de las islas existe un complejo turístico de lujo, pero se puede acampar en los cayos si se solicita permiso a los propietarios. Parque Nacional Marino Punta Sal Este exquisito parque nacional marino alberga un pequeño bosque tropical, arrecifes, mar adentro, y una zona rocosa. El emplazamiento, al oeste de Tela, está completamente intacto e infradesarrollado, por lo que los visitantes deben llevarse comida y una tienda o hamaca. Llegar hasta el parque constituye de por sí toda una aventura: el viaje dura alrededor de dos días, y hay que desplazarse en autobús, camioneta, barco y a pie. El acceso al parque mejorará gracias al Proyecto del Desarrollo de la Bahía de Tela, pero su impacto medioambiental aún no ha sido evaluado. Conviene visitar el parque mientras sea posible. El Tigre Esta isla volcánica de 783 m de altitud, situada en el golfo de Fonseca, alberga el tranquilo pueblo pesquero de Amapala, además de algunas playas decentes, y ofrece buenas excursiones. Aparte de su ambiente tranquilo, cuenta con unas vistas preciosas y con un marisco excelente. Desde Coyolito se puede acceder a la isla en barcos pequeños y en ferry. Existen pruebas de la existencia de un asentamiento maya desde al menos mil años antes de Cristo en Copán (oeste de Honduras), pero, al igual que otras ciudades-Estado mayas, éste fue abandonado misteriosamente hacia el 900 a.C. Colón pisó el continente americano por primera vez en Trujillo (norte de Honduras) en 1502, y dio su nombre al país por las hondas aguas de la costa del Caribe. Los españoles se establecieron en Trujillo en 1525, pero pronto decidieron colonizar las tierras altas, menos calurosas. En 1537, fijaron su capital en Comayagua, en el centro de Honduras, que siguió siendo el corazón político y religioso del país durante 350 años hasta que Tegucigalpa pasó a ser la capital, en 1880. Los indígenas opusieron resistencia a la colonización española y, al parecer, casi logran expulsar del continente a los españoles. El jefe de la tribu lenca, Lempira, dirigió a 30.000 indígenas contra los españoles, pero fue asesinado a traición durante unas conversaciones de paz en 1538 y, al año siguiente, la resistencia quedó aplastada. En 1570, se descubrió oro y plata cerca de Tegucigalpa, lo que atrajo a los piratas británicos y holandeses a la zona de Trujillo. Hacia el año 1600, los españoles calculaban que Roatán daba cobijo a 5.000 bucaneros británicos. Trujillo fue saqueada en 1643 por los piratas holandeses y no fue ocupada de nuevo por los españoles hasta 1787. Mientras que España concentraba sus energías en el interior, los británicos fueron atraídos a la costa del Caribe por las plantaciones de caoba y trajeron a colonos negros de Jamaica y de otras islas de las Indias Occidentales para recoger la madera. En respuesta a un llamamiento de los jefes de los indios misquitos, se declaró un protectorado británico en toda la zona costera de Honduras a Nicaragua. Éste duró hasta 1859, cuando la región fue devuelta a Honduras. Honduras se independizó de España en 1821. Durante un breve período, Honduras formó parte del Estado independiente de México, pero más tarde pasó a formar parte de las Provincias Unidas de Centroamérica. Los conflictos entre conservadores y liberales llevaron al país a separarse de esta unión, y en 1838 Honduras declaró la independencia como nación soberana. Desde entonces, el poder ha estado alternativamente en manos de dos facciones políticas y una sucesión de regímenes militares. Desde la independencia, se han producido cientos de golpes de Estado, rebeliones, "irregularidades" electorales y manipulaciones maquiavélicas. La más célebre fue la incursión a cargo del filibustero estadounidense William Walker, en 1860, cuyo frustrado intento de conquistar Centroamérica terminó con una derrota en Trujillo. Mientras que William Walker no logró el control de Honduras para Estados Unidos, las compañías fruteras de este país sí tuvieron éxito. Hacia finales del siglo XIX, unas empresas estadounidenses adquirieron unas tierras de la fértil costa norte hondureña para transportar plátanos al sur de Estados Unidos con unas condiciones muy generosas. Tres compañías estadounidenses (Standard Fruit, Cuyamel Fruit y United Fruit) llegaron a poseer el 75% de todas las plantaciones de plátano de Honduras. En 1913, el plátano suponía el 66% de todas las exportaciones del país, con lo que estas empresas se convirtieron en elementos clave de la política hondureña. Las compañías se aliaron con facciones políticas locales, y las rivalidades entre las tres empresas fruteras estadounidenses fueron el sello de la política hondureña durante la primera mitad del siglo XX. En 1969, Honduras y El Salvador mantuvieron un breve conflicto militar conocido como Guerra del Fútbol, que provocó la invasión del territorio hondureño por las tropas salvadoreñas y el bombardeo de sus aeropuertos. La guerra, que se inició durante un partido de clasificación para la Copa del Mundo de fútbol entre ambos países, fue provocada por el supuesto maltrato de los inmigrantes salvadoreños en Honduras. Sólo duró 100 horas, pero envenenó las relaciones entre los dos vecinos durante toda una década. En los años ochenta, Honduras se vio afectada por las inestabilidad reinante en Nicaragua, El Salvador y Guatemala; cuando los sandinistas derrocaron al dictador nicaragüense, pasó a ser un refugio para los miembros de la Guardia Nacional de Somoza, conocidos como contras. Una fuerte presión por parte de Estados Unidos, así como su ayuda y apoyo militar, mantuvieron la estabilidad en Honduras durante este período, ya que el país se convirtió en el centro de la política y de las operaciones estratégicas estadounidenses en la zona. Estados Unidos envió cantidades industriales de dinero y miles de soldados a la vez que llevaba a cabo operaciones para desestabilizar Nicaragua, utilizando los campos de refugiados nicaragüenses en Honduras como bases para su guerra secreta. Estados Unidos también entrenó al ejército salvadoreño en los campos de refugiados salvadoreños del interior de Honduras. Las protestas populares, la inestabilidad política, la revelación del escándalo Irán-Contra y la noticia de que 12.000 contras operaban desde Honduras provocó manifestaciones antiestadounidenses que llegaron a reunir a 60.000 personas en Tegucigalpa. Finalmente, el gobierno reexaminó su función como base militar estadounidense, rechazó firmar un nuevo acuerdo militar con Estados Unidos y expulsó a los contras de Honduras. Con la elección de Chamorro como presidenta de Nicaragua en 1990, la guerra de la contra terminó, y éstos abandonaron Honduras. Desde entonces, los problemas de Honduras han sido en gran medida económicos, con un descenso de las exportaciones, un incremento de la deuda exterior y una disminución de la renta per cápita. Desde que Honduras dejó de ser el eje de la política estadounidense en Centroamérica, la ayuda estadounidense se ha reducido. En la actualidad, el comercio con Europa es dos veces mayor que el realizado con Estados Unidos, pero Honduras sigue siendo vulnerable a las volátiles fluctuaciones del precio del plátano y del café. El Partido Liberal, de centroderecha, está encabezado por el presidente Carlos Flores Facussé, que fue elegido en noviembre de 1997. Flores tiene unos fuertes vínculos con Estados Unidos y es copropietario del periódico La Tribuna. En noviembre de 1998, la ayuda internacional y los cooperantes acudieron en gran número a Centroamérica para ayudar al país a recuperarse de la devastación producida por el huracán Mitch. Honduras fue el país más afectado por este huracán. Los tres días de lluvia que siguieron el paso del Mitch causaron corrimientos de tierra e inundaciones que enterraron ciudades y destruyeron más de cien puentes en todo el país. Cuando el río Choluteca se desbordó, devastó Tegucigalpa, la capital, llevándose pertenencias y dejando tras de sí un mar de barro. En el año 2000, gran parte de los destrozos del Mitch había sido limpiados, pero las prácticas que aumentaron los destrozos provocados por las inundaciones, como los desbrozos, el monocultivo y la rápida expansión urbana aún prosiguen. En 2001, Ricardo Maduro fue elegido presidente tras una campaña en la que prometía reducir el crimen y promover el turismo en el país. Al cabo de algunos meses de entrar en el poder, Maduro inauguró la primera unidad de policía turística y visitó Nueva York con el fin de instruirse sobre la reducción del crimen de la mano de Rudy Giuliani. Ha sido criticado por organizaciones humanitarias por ir demasiado lejos en la concesión de poderes a la policía con respecto a la lucha contra el crimen, aunque estas medidas gozan de amplio apoyo dentro del país. Maduro ha defendido procedimientos interestatales más eficaces. En 2003, formó parte de la delegación de presidentes de Centroamérica que se reunieron con el presidente Bush con el fin de conseguir tarifas más reducidas y para la adopción de un Acuerdo de Comercio Libre de Centroamérica. Organizaciones monetarias internacionales presionan a Honduras para que reduzca su déficit (cuya cifra no se conoce a causa de la negativa por parte del gobierno hondureño de emitirla durante el plazo de dos años). · Amaya Amador, Ramón: Prisión Verde, Editorial Ramón Amaya Amador, Yoro, 1999 · Theroux, Paul: La costa de los mosquitos, Tusquets Editores, Barcelona, 1997 · Reverte, Javier: Trilogía de Centroamérica, Plaza y Janés, Barcelona, 2000
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