Nombre completo del país: Reino de Noruega Superficie: 324.220 km² Población: 4.540.000 hab. Capital: Oslo (508.730 hab.) Nacionalidades y etnias: 97% nórdicos, bálticos y alpinos, y una minoría sami (lapona) Idioma: noruego (dialectos bokmål, nynorsk y sami) Religión: 86,3% luterana evangélica noruega Régimen político: monarquía constitucional parlamentaria Jefe de Estado: rey Harald V Primer Ministro: Jens Stoltenberg
PIB: 149.100 millones de dólares PIB per cápita: 33.000 dólares Crecimiento anual: 3,5% Inflación: 3,1% Principales recursos económicos: petróleo, gas natural, minería, pesca (bacalao, salmón), construcción naval, y explotación forestal Principales socios comerciales: Unión Europea (especialmente el Reino Unido, Alemania y Suecia) Miembro de la UE: no
Visados: Los ciudadanos escandinavos pueden entrar en Noruega libremente sin pasaporte. Para estancias menores de tres meses, los ciudadanos de Estados Unidos, Unión Europea, Australia, Nueva Zelanda y la mayoría de paisés sudamericanos, no necesitan visado. Condiciones sanitarias: óptimas Hora local: GMT+1 Electricidad: 220V, 50-60 Hz Pesos y medidas: sistema métrico Oslo Fundada por Harald Hardrade en 1050, Oslo es la capital escandinava más antigua; se encuentra en la punta del fiordo del mismo nombre, una cavidad del Skagerrak.Tras ser arrasada por un incendio en 1624, el rey Cristian IV la reconstruyó en ladrillo y piedra, rebautizándola como Cristianía, denominación que mantuvo hasta 1925, año en que recobró su nombre original. Pese a constituir la mayor urbe, resulta extraordinariamente tranquila. El centro presenta una mezcolanza de arquitectura antigua y reciente donde abundan museos, parques y monumentos. Sus atractivos turísticos se encuentran a poca distancia del centro, lo que facilita su acceso y permite recorrer la urbe a pie o en su eficaz transporte público. La fortaleza de Akershus, castillo medieval construido en el siglo XIII, conserva las mazmorras donde se encerraba a los prisioneros, las felpas que ornamentan los pisos superiores, las salas de banquetes y salones donde se discutían razones de estado, la capilla que en la actualidad acoge eventos reales, y la cripta con los restos de los reyes Haakon VII y Olaf V. Durante la II Guerra Mundial los nazis utilizaron Akershus como prisión y lugar de ejecuciones; actualmente, acoge el Museo de la Resistencia. Este enclave está rodeado de parques y ofrece unas vistas excelentes de la capital y el puerto. Durante todo el verano, se suceden conciertos y producciones de teatro y danza. El parque Vigeland entremezcla el verdor de la hierba y los árboles con los estanques, hábitat de patos; se trata de una área especialmente indicada para pasear y planear un picnic en la hierba. El paseo central está flanqueado por estatuas de Gustav Vigeland, prolífico artista que plasmó el ser humano en una gran variedad de emociones y posturas. Una de las piezas más impresionantes refleja unos cuerpos contoneándose y se trata, quizá, de la mayor escultura granítica. Si se desea ahondar un poco más en el trabajo de Vigeland, el Museo Vigeland está frente al parque. Otros santuarios del arte son el teatro Nacional, con un lujoso vestíbulo construido hace un siglo para presentar las obras de Ibsen, y el Museo Munch, que contiene más de cinco mil dibujos y pinturas del más renombrado artista noruego. La obra más conocida del pintor expresionista, El grito, se encuentra en la Galería Nacional. Bygdøy dista tan sólo diez minutos en barco en la orilla opuesta del puerto. Esta península posee algunos de los mayores atractivos de Oslo, como el mayor museo tradicional al aire libre de Noruega, museos marítimos que exhiben barcos vikingos y la balsa de Thor Heyerdahl (Kon-Tikí), iglesias de madera restauradas y un par de buenas playas. Se puede acceder con transporte público a Nordmarka, zona de naturaleza virgen en el extremo septentrional de la capital, repleta de pistas de esquí y senderismo. La mayoría de alojamientos y restaurantes económicos se encuentran en el centro de la urbe o en las cercanías. La calle principal, Karl Johans Gate, es muy comercial y está frecuentada por músicos callejeros. La vida nocturna de Oslo se caracteriza por una mezcolanza de teatros, música en directo, discotecas, clubes nocturnos, bares gay y espectáculos de drag queens. RisØr Esta agrupación de casas blancas históricas construidas alrededor de un pequeño puerto pesquero es uno de los pueblos más pintorescos de Noruega. Localidad predilecta de artistas y turistas, en verano enclavan en sus aguas numerosos yates. Los taxis náuticos que son bastante económicos, realizan el trayecto a las islas cercanas. Stangholmen cuenta con un faro que ofrece servicio de restaurante y bar. Risør se ubica en la curva de la costa meridional, al sur de Oslo. Zona central de Noruega En la parte central de Noruega reposan las montañas más altas del país, los glaciares más grandes y los fiordos más espectaculares. No es de extrañar, pues, que esta zona sea uno de los destinos predilectos de una mayoría. La ciudad histórica de Bergen, de gran atmósfera cultural y tejados rojos que conforman su bajo perfil, es el punto de partida hacia los fiordos del Oeste. Desde aquí se accede a Sognefjord, el fiordo más largo (200 km) y más profundo (1.300 m), el característico Hardangerfjord, el enorme glaciar Jostedalsbreen, las espectaculares cascadas de Geirangerfjord y Trollveggen, cima dentada que suele estar cubierta de nubes, próxima a Åndalsnes y que está considerada el mayor reto entre los escaladores noruegos. Existen varios complejos turísticos, un excelente parque nacional y carreteras que permiten desplazarse a través de los más bellos paisajes noruegos. No hay que perderse el viaje en tren a lo largo de los 470 km que separan Oslo de Bergen; este viaje, a través de sistemas montañosos y planicies azotadas por el viento de Hardanger, es uno de los mejores que se pueden realizar en Noruega. TromsØ La "puerta del Ártico" supone un fuerte contraste con las sobrias comunidades diseminadas por la costa norte noruega. Es una animada urbe con música en la calle, acontecimientos culturales e innumerables pubs. Las montañas nevadas proporcionan un bello telón de fondo. La ciudad también cuenta con gran número de edificios de época y con el Museo Tromsø, un excelente muestrario de cultura lapona. En invierno se puede practicar esquí. Los primeros pobladores noruegos se establecieron hace más de diez mil años, al final de la era glaciar. El retroceso de los glaciares hacia el Norte facilitó que estos cazadores-recolectores avanzaran junto a las manadas de renos hacia las tierras septentrionales. La era vikinga marcó el final del período prehistórico en el año 793 d. C., cuando los piratas nórdicos asaltaron el monasterio de Lindisfarne, en Inglaterra; fue en esta época cuando Noruega causó un mayor impacto en la historia. Durante el siglo IX, los vikingos se extendieron por el oeste y el suroeste de Europa, dejando asentamientos a su paso. El líder vikingo y rey de Oslo Harald I Harfager unificó por primera vez el país hacia el año 900, y el rey Olaf, que adoptó el cristianismo en sus conquistas, inició la conversión de su pueblo un siglo más tarde. Los vikingos, experimentados marineros, fueron los primeros en cruzar el océano Atlántico. Eric el Rojo, hijo de un exiliado noruego en Islandia, colonizó Groenlandia en el año 985. En 1001 su vástago Leif Eriksson fue posiblemente el primer europeo que exploró la costa de América del Norte, al desviarse de la ruta Noruega-Groenlandia. La era vikinga finalizó en 1066, cuando el rey noruego Harald Hardrade fue derrotado en la batalla de Stamford, en Inglaterra. Oslo surgió como centro de poder en el siglo XIII, y su prosperidad se mantuvo hasta mediados del siglo XIV, cuando la peste negra diezmó su población. El tratado de Kalmar (1397) proporcionó la unión administrativa de los tres reinos escandinavos. Dinamarca se anexionó Noruega, formando una unión que se mantendría durante cuatrocientos años, época en la que Noruega sufriría una progresiva decadencia . En 1814 Noruega, que había adoptado su propia constitución, fue cedida a Suecia; se acordó mantener la Constitución de 1814 si aceptaban al rey sueco. El creciente nacionalismo propició su independencia, conseguida de forma pacífica, en 1905. Los noruegos votaron a favor de la monarquía en detrimento de la república y se proclamó rey al príncipe danés Carlos, conocido como Haakon VII. Pese a su neutralidad en ambas guerras mundiales, los nazis ocuparon los puertos de Oslo, Stavanger, Trondheim y Narvik en 1940. El rey Haakon estableció un gobierno en el exilio y entregó la flota noruega a la causa aliada. El activo movimiento de resistencia resultó determinante en el enfrentamiento con las tropas hitlerianas, que arrasaron, en su retirada, muchas ciudades y pueblos del Norte. La familia real volvió a Noruega al término de la contienda. En 1960, Noruega se unió a la European Free Trade Association, asociación compuesta por Islandia, Liechtenstein y Suiza junto al país escandinavo, pero se ha mostrado reticente a formalizar acuerdos con otras naciones. En los años setenta, los hallazgos de petróleo y gas natural en el mar del Norte trajeron prosperidad al país; desde entonces, Noruega se precia de contar con uno de los niveles de vida más altos del mundo. Aunque Noruega cuenta con cierta concesión de privilegios comerciales por parte de la Unión Europea como miembro de la EFTA (junto a otros países europeos que no son miembros de la UE, como Islandia, Suecia, Suiza y Liechenstein), continúa permaneciendo fuera de ésta y de momento ha rechazado todo compromiso en posicionarse a cerca de temas como la pesca, la caza de ballenas u otro asunto de tipo económico. Mientras la mayoría de los votantes noruegos se manifiestan en contra de recibir órdenes de Bruselas y esperan conservar sus controles y subsidios internos, mucha gente -especialmente de la ciudad y de la parte sur del país- reconoce que Noruega no puede permanecer siempre aislada de la economía mundial. · Graham-Campbell, James: Los vikingos: orígenes de la cultura escandinava, Ediciones Folio, Barcelona, 1995 · Undset, Ingrid: Cristina hija de Lavrans, Encuentro Ediciones, Madrid, 1997 · Hamsun, Knud: Hambre, Ediciones Altaya, Barcelona, 1996; Misterios, Ediciones Alfaguara, Madrid, 1990 · Ibsen, Henrik: Casa de muñecas; Hedda Gabler, Alianza Editorial, Madrid, 1999; Un enemigo del pueblo, MK Ediciones y Publicaciones, Madrid, 1980 · Gaarder, Jostein: El mundo de Sofía, Ediciones Siruela, Madrid, 2001
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