Nombre oficial: República del Perú Superficie: 1.285.215 km² Población: 28.000.000 hab. Capital: Lima (8.000.000 hab.) Nacionalidades y etnias: 54% indígenas, 32% mestizos, 12% de ascendencia española, 2% de ascendencia africana y una minoría asiática Idiomas: español, quechua, aimará Religión: más del 90% de católicos y una pequeña población protestante Régimen político: república constitucional Presidente: Alan García Primer ministro: Jorge del Castillo
PIB: 56.900 millones de dólares PIB per cápita: 2.060 dólares Crecimiento anual: 1,8% Inflación: 2% Principales recursos económicos: café, azúcar, algodón, pulpa, papel, hojas de coca, pescado y sus derivados, petróleo, zinc, acero, productos químicos, minerales, cemento, montaje de automóviles, construcción naval Principales socios comerciales: Estados Unidos, Japón, Reino Unido, China, Alemania, Colombia, Chile, Brasil, Venezuela
Visados: a los ciudadanos de España, Estados Unidos, México, Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Uruguay y Venezuela se les concede un permiso de 90 días susceptible de ser prolongado. Sí es exigible en caso de negocios o estudios. Condiciones sanitarias: Vacunarse no es imprescindible, aunque si se prevé visitar la selva amazónica es adecuado hacerlo contra la fiebre amarilla. Es conveniente inmunizarse contra la fiebre tifoidea, el tétanos, la polio y la hepatitis A y B. En la sierra, por encima de los 3.000 m, puede afectar el soroche o mal de altura. Se alivia descansando y tomando infusión de coca. En la costa hay que protegerse de los mosquitos y del sol, muy fuerte por la proximidad del Ecuador. En cualquier caso la atención en hospitales y clínicas es correcta Hora local: GMT-5 Electricidad: 220 V, 60 Hz Pesos y medidas: sistema métrico MonedaNuevo sol Comidas · Presupuesto bajo: entre 2 y 5 dólares · Presupuesto medio: entre 5 y 10 dólares · Presupuesto alto: a partir de 10 dólares Alojamiento · Presupuesto bajo: entre 5 y 25 dólares · Presupuesto medio: entre 25 y 45 dólares · Presupuesto alto: a partir de 45 dólares En Perú los precios suelen ser más bajos que en Europa, pero resulta menos asequible que los países vecinos. Lima y Cuzco son las ciudades más caras. Los viajeros con escaso presupuesto pueden pasar el día con 20-30 dólares, pero si desean pernoctar en un hotel confortable y comer en un restaurante, lo pasarán mejor con 50 dólares diarios. En los destinos más visitados, como Machu Picchu, los alojamientos de lujo pueden llegar a costar 200 dólares. Se aconseja llevar dólares, pues las demás monedas sólo se pueden canjear en las grandes ciudades y por ellas se cobra una elevada comisión. El cambio de divisas puede realizarse en bancos, casas de cambio, hoteles de primera clase o bien en la calle (individuos que rondan las proximidades financieras, pero que nunca ofrecen mejores tipos que los propios bancos y se corre el riesgo de ser engañado). Lo más sencillo es acudir a una casa de cambio. Los tipos varían de un lugar a otro, pero de forma poco significativa, excepto en algunos hoteles donde cobran una comisión relativamente alta. Resulta más económico cambiar cheques de viaje. La tarjeta de crédito más aceptada es la Visa, pero puede acarrear un incremento del 8 por ciento en concepto de comisión, a menos que se utilice para retirar dinero en metálico de un cajero automático (siempre en moneda peruana). En los hoteles y restaurantes de mayor categoría, a la factura se le agregan los impuestos y el servicio (puede representar hasta un 28 por ciento del total). Sin embargo, los establecimientos más baratos no incluyen estos impuestos. En los restaurantes modestos las propinas son voluntarias, pero en los más lujosos se acostumbra a dejar entre el 10 y el 15 por ciento del total si en la cuenta no está incluido el servicio. A los taxistas no se les ofrece propina: hay que regatear considerablemente de antemano y no ceder en el precio acordado. A los guías locales se les suele bonificar con 3 o 5 dólares diarios. En los mercados, el regateo es lo habitual. Lima Lima, la capital, es una ciudad ruidosa de clima desapacible. Sus habitantes son amables y hospitalarios. La urbe dispone de una extensa oferta de restaurantes y vida nocturna, además de una amplia selección de museos. Actualmente se restaura el centro colonial, que disparará el atractivo turístico de Lima. Para adentrarse en el conocimiento de su historia hay que visitar el Museo de Oro del Perú, que exhibe numerosos objetos de oro, plata y piedras preciosas, y el Museo Nacional de Antropología y Arqueología, notable por sus piezas prehistóricas. Tras el clamor callejero se agradece el respiro que ofrecen iglesias como la de San Francisco (famosa por sus catacumbas) y la de Santo Domingo (del siglo XVI). En los numerosos mercados, incluido el de Polvos Azules, abundan los artículos de consumo y la artesanía. Lima cuenta también con plazas, edificios coloniales y un zoológico. En el centro es sencillo encontrar alojamiento barato. El barrio de Barranco acoge un buen número de restaurantes económicos y veladas de música en vivo, y es muy popular entre los mochileros. El de Miraflores dispone de los mejores restaurantes, tiendas y clubes nocturnos de la ciudad. Costa sur La autopista Panamericana no se aparta de la costa y cruza diversas zonas de interés situadas al sur de Lima. Destaca Pisco, un puerto pesquero (conocido por su aguardiente de uva blanca) desde donde los turistas se desplazan para observar la vida salvaje de las cercanas islas Ballestas y de la península de Paracas. Es una área de gran interés arqueológico, donde destacan las necrópolis de la cultura paracas. Al Sur se encuentra la ciudad de Nazca, conocida por su elaborada cerámica y por sus dibujos geométricos gigantes ejecutados en la tierra, que en su mayoría representan animales y pájaros. Datados entre los años 900 a.C. y 600 d.C., los diseños sólo son visibles desde el aire, pero por 50 dólares hay numerosas oportunidades de sobrevolar la zona. Arequipa y el lago Titicaca Conocida como la ciudad blanca, Arequipa se halla rodeada por unas espectaculares montañas, entre las que destaca el volcán El Misti. La urbe posee bellos edificios construidos con una roca volcánica de tonalidad clara. El convento de Santa Catalina, el monumento religioso más fascinante del país, estaba habitado por casi 450 monjas. Muchas de las casas coloniales de la ciudad, como la casa Ricketts, son ahora galerías de arte o museos. El alojamiento y la comida son baratos y los establecimientos, acogedores. Desde Arequipa la excursión ineludible es al cañón de Colca, uno de los más profundos del planeta. El Titicaca, a 3.820 m de altitud, es el lago navegable ubicado a mayor altura en todo el mundo. Con más de 170 km de longitud, también es el más grande de América del Sur. Debido a la altura, el cielo se muestra claro y sus aguas celestes ofrecen un aspecto impresionante. Desde Puno, el principal puerto del lago, son factibles excursiones en barco. La zona igualmente es famosa por sus danzas folclóricas y sus rebaños de alpacas y llamas. Cuzco Cuzco es la capital arqueológica de América y la ciudad más antigua del continente habitada sin interrupciones hasta la actualidad. Se ha convertido en un enlace fundamental en la red turística suramericana. Su legado como eje del imperio inca se distingue a simple vista: la mayoría de las calles tienen muros de piedra labrados por los incas y por ellas pasean nativos de ascendencia inca que se expresan en quechua. Cuenta con magníficos ejemplos de arte colonial, como la catedral (iniciada en 1559) y la iglesia de la Merced. Destacan asimismo las ruinas de Coricancha, al este del centro urbano, en origen recubiertas de oro, aunque en la actualidad sólo queda la piedra labrada. Es digno de mención el Museo de Arqueología, que alberga piezas de metal y oro, joyería, cerámica, tejidos y momias. En las cercanías se encuentran las ruinas de Sacsayhuamán, Qenko, Puca Pucara y Tambo Machay. Al oeste de Cuzco se sitúa el Machu Picchu, el yacimiento arqueológico más espectacular del continente. Pese al turismo masivo (sobre todo durante la estación seca, de junio a septiembre), la ciudad perdida de los incas mantiene su aire de grandeza y misterio. Iquitos Iquitos (400.000 habitantes) es la mayor urbe emplazada en la cuenca amazónica sin enlaces por carretera. Su única conexión con el mundo exterior es vía aérea o fluvial. Fundada en 1750 por los jesuitas, prosperó gracias al petróleo y al caucho, aunque hoy día concentra su economía en el turismo. Uno de los atractivos de Iquitos es que constituye una puerta de entrada civilizada a la Amazonia. Alrededores de Huaraz El principal centro de alpinismo, senderismo y excursionismo del país es Huaraz. La ciudad ha sido arrasada en numerosas ocasiones por los terremotos. De ahí que no resulte atrayente. Sin embargo, las montañas que la rodean son de una belleza excepcional y muchos llegan a Perú específicamente para visitar la zona. Los Andes que cercan Huaraz tienen las cumbres permanentemente cubiertas de nieve. Muchas montañas llegan hasta los 6.000 m de altitud. La temporada de alpinismo y excursionismo se prolonga de mayo a septiembre. También existen lagos glaciares, manantiales de agua caliente y yacimientos arqueológicos preincaicos e incas, entre los que destaca Chavín de Huántar. El Parque Nacional Huascarán, fundado en 1975, protege una extensa parte de la cordillera Blanca. Huaraz es un excelente campamento base, con infinidad de hoteles y guías. Caraz El diminuto pueblo de Caraz, al este de Chimbote, es uno de los pocos lugares de la región que no ha sido asolado ni por terremotos ni por desprendimientos de tierra. Cuenta con una plaza de Armas, hoteles y restaurantes económicos y, lo más importante, rutas que discurren por las colinas de los alrededores. En Caraz concluye la ruta de senderismo de Llanganuco a Santa Cruz, y es punto de partida para las excursiones por carretera a la hermosa laguna Parón y al cañón del Plato. Isla Taquile Taquile es una encantadora isla situada en el lago Titicaca y a la que se llega tras realizar una travesía de 24 km desde Puno. Sus habitantes van ataviados con los llamativos trajes tradicionales (de venta en la cooperativa local), hablan quechua y mantienen una gran lealtad de grupo. Las terrazas incas y las ruinas salpican el paisaje. La isla está desprovista de establecimientos hoteleros, electricidad, carreteras, vehículos y perros. Los lugareños proporcionan alojamiento y los modestos restaurantes sirven lo que tienen: trucha fresca y patatas hervidas. Los barcos zarpan a diario del muelle de Puno y tardan unas cuatro horas en alcanzar la isla. Sechín El yacimiento de Sechín, a 50 km al sur de Chimbote, es uno de los más antiguos de Perú (datado en torno al año 1500 a.C.) y de los más significativos y mejor conservados de la costa. Su atractivo radica en los muros exteriores del templo principal, recubiertos de macabros relieves que reproducen a guerreros destripando a sus prisioneros. Los restaurantes son escasos y distan mucho unos de otros, pero en Casma, a 5 km, puede encontrarse alojamiento económico. Yarinacocha El lago de Yarinacocha tiene forma de herradura y se halla a 10 km de Pucallpa en dirección noreste, en la cuenca amazónica. Fue parte del río Ucayali, aunque en la actualidad se encuentra rodeado de tierra, exceptuando un pequeño canal que lo une al río durante la estación lluviosa. El asentamiento más sobresaliente es Puerto Callao, que dispone de algunos alojamientos, bares, restaurantes y botes de alquiler para realizar excursiones. Es posible visitar los poblados indígenas shipibo, comprar artesanía, practicar el piragüismo u observar la vida salvaje, tanto en el lago como en sus alrededores: atención a los delfines de agua dulce. Los primeros pobladores fueron cazadores-recolectores nómadas que habitaron las cuevas del litoral. El yacimiento más antiguo, la cueva de Pikimachay, data aproximadamente del 12000 a.C. Los primeros cultivos aparecieron hacia el año 4000 a.C. (algodón, judías, calabacín y pimientos de chile). Otras culturas más desarrolladas, como la chavín, que desapareció inexplicablemente alrededor del año 300 a.C., introdujeron el arte del tejido, la agricultura y la religión. A lo largo de los siglos, muchos otros grupos alcanzaron una relevancia destacada a escala local (entre ellos, los salinar, nazca, paracas y huari). A partir del siglo XII se desarrolló el Tahuantinsuyo o imperio inca, que en el siglo XV se había hecho ya con el control de gran parte del país, e incluso había extendido su influencia a Colombia y Chile. Entre 1526 y 1528 Francisco Pizarro exploró el litoral peruano y, atraído por las riquezas incaicas, regresó a España con la intención de reunir dinero y así poder formar una hueste para otra expedición a Perú. A su vuelta y antes de vencer al emperador Atahualpa, que se disputaba el trono con Huáscar, en 1533, Pizarro marchó sobre Cajamarca, en el norte del país. En 1535, fundó la ciudad de Lima, muriendo al cabo de seis años. El último emperador, Manco Inca, fue ejecutado en 1572. Durante los dos siglos siguientes reinó la paz y Lima se convirtió en el principal centro político, social y comercial de las naciones andinas. Sin embargo, en 1780, la explotación a la que estaban sometidos los indígenas provocó un alzamiento dirigido por el supuesto inca Túpac Amaru II. La rebelión fue efímera y sus líderes, ajusticiados. Perú permaneció fiel a España hasta 1824, año en que el país fue liberado por Simón Bolívar y José de San Martín, aunque la oligarquía criolla se mostró hostil a tal cambio. En 1866, el país salió victorioso de una breve guerra contra España, pero fue derrotado por Chile en la guerra del Pacífico (1879-1883), que tuvo como consecuencia la pérdida de las provincias de Arica, Antofagasta y Tarapacá. En 1941, Perú mantuvo un conflicto armado con Ecuador a raíz de una disputa fronteriza. En 1942, el tratado de Río de Janeiro cedía a Perú el área situada al norte del río Marañón, pero la decisión topó con la firme oposición de Ecuador. En 1965 los alzamientos del Ejército Nacional de Liberación, inspirado en la guerrilla cubana, fracasaron, pero durante la década de 1980, una serie de huelgas a escala nacional, junto con la violenta insurrección del movimiento maoísta Sendero Luminoso, provocaron una fuerte inestabilidad política. También adquiría relevancia otro grupo guerrillero, el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). Sin embargo, la victoria de Alberto Fujimori frente al novelista Mario Vargas Llosa en las elecciones presidenciales de 1990, así como la captura en 1992 de los líderes que inspiraron el MRTA y Sendero Luminoso, alentaron las esperanzas de un período sostenible de paz. Pese al rápido crecimiento económico que registra Perú, las mayores amenazas para la estabilidad del país siguen siendo el desempleo y la pobreza. En abril de 1995, Fujimori fue reelegido presidente, derrotando al antiguo secretario general de las Naciones Unidas Javier Pérez de Cuéllar. En 1998, Perú firmó un tratado con Ecuador para resolver pacíficamente el contencioso fronterizo que les enfrentaba desde hacía 57 años. De este modo, se allanó el camino para un incremento de las inversiones extranjeras en ambas naciones. En noviembre de 1999, Perú y Chile zanjaron su antigua disputa territorial por Arica, un importante corredor comercial. En el año 2000, se convocan elecciones, en las que Alejandro Toledo, un indígena andino de origen humilde que había llegado a ejercer como economista en el Banco Mundial, se enfrentó a Alberto Fujimori. Una semana antes de que el país acudiera a las urnas por segunda vez, Toledo presentó una carta formal a la Junta Nacional de Elecciones para denunciar la corrupción presente en los comicios. La respuesta que obtuvo de la Organización de Estados Americanos (OEA), fue que necesitaba más tiempo para corregir las deficiencias del proceso electoral. Toledo dio instrucciones a sus seguidores para que escribieran "No al fraude" en sus papeletas y se retiró de la segunda vuelta. Fujimori salió victorioso de unas elecciones controvertidas. En noviembre acabó dimitiendo de su tercer período presidencial y escapó a Japón, después de que su asesor de inteligencia, Vladimiro Montesinos, fuera acusado de violación de los derechos humanos y de corrupción. El 20 de marzo de 2002, pocos días antes de una visita del presidente George Bush, un coche bomba estalló junto a la embajada de los Estados Unidos en Lima, en el atentado 10 personas perdieron la vida. Se dijo que había sido obra de un grupo militante local. En junio de 2001 Toledo se convirtió en el primer presidente indígena del país. Desde entonces, el camino para ajusticiar a Fujimori ha sido tortuoso, dándose a conocer el hecho de que aproximadamente 69.000 peruanos perdieron la vida durante décadas de enfrentamientos entre los rebeldes y las fuerzas gubernamentales. La actuación política de Toledo ha tenido aspectos decepcionantes. Aunque a primera vista las cifras económicas no son muy negativas, su presidencia se ha definido por el escándalo y su apetencia por la vida nocturna limeña. En mayo de 2003, el gobierno proclamó el estado de emergencia cuando profesores, granjeros y funcionarios se declararon en huelga durante un mes. La reaparición de los grupos rebeldes de Sendero Luminoso y las actividades relacionadas con la elaboración de la cocaína representan igualmente un gran problema para el país. Con anterioridad a la colonización española, el arte se reducía prácticamente a la producción de cerámica, artículos de piedra y metal, y piezas textiles. Los españoles introdujeron su concepción del urbanismo en ciudades con plano ortogonal. Construyeron mansiones, iglesias y monasterios en los que imitaban los estilos imperantes en la metrópoli, ya fuera el renacentista o el barroco temprano. Gradualmente, estas corrientes procedentes de Europa empezaron a mostrar influencias nativas, lo cual derivó en un estilo conocido como mestizo. Los mejores ejemplos se encuentran en las iglesias próximas a Puno y Arequipa. La pintura también imitaba la europea. A medida que los artistas locales ganaron confianza en sí mismos, surgió un nuevo estilo característico de Cuzco en el que los pintores desviaban su atención del mundo visible para concentrarse en las fábulas y los cuentos fantásticos. Resulta notable la influencia que dichas obras ejercieron sobre Paul Gauguin, cuya infancia transcurrió en Lima. La música peruana es casi exclusivamente folclórica, pero en su literatura tiene cabida todo: desde la polémica inspirada en la independencia al individualismo anárquico de sus abundantes poetas, pasando por los sueños de juventud de Mario Vargas Llosa, autor de fama internacional. La religión predominante es el catolicismo romano, aunque los indígenas mezclan dicha fe con sus creencias. El idioma más extendido es el español. No obstante, en el altiplano la mayoría de los nativos son bilingües, con el quechua como lengua materna. En el país se hablan otros 70 idiomas y en los rincones más remotos de la Amazonia, pocos dominan el español. Los platos peruanos son sabrosos y varían según la región. Por lógica, el marisco suele ser mejor en la costa, mientras que la exquisitez inca, el conejillo de Indias asado, debe degustarse en el altiplano. Entre otros platos destacan el lomo saltado (lomo frito con cebollas), el cebiche de corvina (corvina marinada con limón, chile y cebollas y acompañada de patata o batata hervida), y la sopa criolla (un caldo picante, con pasta, buey, huevo, leche y verduras). · Lockhart, James; Scwartz, Stuart: América Latina en la edad moderna, Ediciones Akal, Barcelona, 1992 · Vargas Llosa, Mario: La casa verde, Editorial Seix Barral, Barcelona, 1996; La ciudad y los perros, Editorial Seix Barral, Barcelona, 1997; Lituma en los Andes, Editorial Planeta, Barcelona, 1999 · Shakespeare, Nicholas: La visión de Elena Silves, Anaya & Mario Muchnik, Madrid, 1993 · Hemming, John: En busca de El Dorado, Ediciones del Serbal, Barcelona, 1984 · Wright, Ronald: Continentes robados, Anaya & Mario Muchnik, Madrid, 1994 · Popescu, Petru: Los misterios del Amazonas, Plaza & Janés Editores, Barcelona, 1992
|