Todo el turismo, información y ocio para tus viajes
Buscador
Título Destino
English
Italiano
Français
Deutsch
中文简体
日本語

Inicio > Viajes > Africa > Reunión

Reunión
ampliar mapa +
Introducción ·
Información práctica ·
Cuándo ir ·
Fiestas y celebraciones ·
Dinero y precios ·
Qué ver ·
Otras rutas ·
Actividades ·
Historia ·
Cultura ·
Entorno y medio ambiente ·
Cómo llegar ·
Cómo desplazarse ·
Lecturas recomendadas ·
Deseo ir a...
Continente

País
Ciudad
Ir a destino

Más conocida en la Métropole (es decir, Francia) que más allá de las fronteras galas, Reunión ofrece espectaculares maravillas naturales. La carencia de playas afamadas probablemente influya en la escasez de turismo de masas, pero todo lo que le falta a la isla al nivel del mar queda más que compensado con su impresionante región montañosa. Sus imponentes montes y desfiladeros ofrecen una cantidad ingente de posibilidades a los aficionados al senderismo. El amante de Nepal o Nueva Zelanda adorará Reunión, que posee similares posibilidades para el trékking y el senderismo, pero con un matiz tropical.

Además, se puede vivir a lo grande, ya que sus habitantes disfrutan de la mayoría de los lujos procedentes de Francia. Esto, lamentablemente, se refleja en unos precios tan elevados como las cimas de sus montañas. ¡Ojo! Quien viaje a Reunión con poco dinero se arriesga a ser repatriado por misérable.

Nombre oficial: Departamento de Reunión
Superficie: 2.510km²
Población: 732.570 hab.
Capital: Saint-Denis (145.000 hab.)
Nacionalidades y etnias: franceses, africanos, malgaches, chinos, paquistaníes, indios
Idioma: francés (oficial), criollo
Religión: 70% católicos, hindúes, musulmanes, budistas
Régimen político: departamento francés de ultramar
Presidente: Jacques Chirac


PIB: 3,4 billones de dólares
PIB per cápita: 4.800 dólares
Crecimiento anual: 3,8%



Visados: los requisitos de visado son equiparables a los necesarios para la entrada en Francia. Los ciudadanos de Estados Unidos, España, Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Uruguay y Venezuela no precisan visado si su estancia no supera los tres meses.
Condiciones sanitarias: excelentes
Hora local: GMT+4
Electricidad: 220 V, 50 Hz
Pesos y medidas: sistema métrico

El clima constituye el principal factor que se debe tener en cuenta si se desea conocer todo lo que Reunión puede ofrecer. La única época del año en que puede practicarse el senderismo en la espectacular región montañosa de la isla coincide con la estación seca, de abril a septiembre. El inconveniente a la hora de planificar el viaje según la climatología se basa en el elevado índice de turismo durante un mismo período. Se recomienda reservar con mucha antelación, especialmente en temporada alta. Abril, mayo y las fechas que coinciden con las vacaciones escolares francesas, entre finales de julio y comienzos de septiembre, aparecen como las épocas de mayor afluencia turística, y en agosto se corre el riesgo de no encontrar hospedaje si no se ha reservado previamente. Igualmente, es la temporada alta para practicar el senderismo. El momento de menor actividad se localiza en febrero y marzo, cuando el peligro de ciclones es mayor. El cambio de estación suele producirse en abril, un buen momento para efectuar una visita; pero para disfrutar al máximo del lugar y el clima, mayo y junio quizá resultarán los mejores meses.

Los festivales más importantes de Reunión consisten en competiciones, pruebas deportivas, música, danza y otras actividades. La comunidad india está constituida principalmente por tamiles, que celebran asombrosos ritos, como el cavadee y ceremonias en las que caminan sobre brasas. El templo hindú de Saint-André se ha convertido en el enclave más popular para el desarrollo de estos actos. A lo largo y ancho de la isla, ciudades y poblaciones se turnan en las festividades, que se prolongan una semana o un fin de semana, con el motivo de ensalzar su principal producto, que puede ser cualquier cosa, desde chou chou hasta caña de azúcar. Algunos ejemplos son la Fiesta de la Vainilla, en Bras-Panon, que homenajea esta planta durante 10 días a mediados de mayo; la Fiesta del Azafrán, en Saint-Joseph, que agasaja este condimento durante otros 10 días en agosto; y la Fiesta de los Lichis, en Saint-Denis, que honra esta fruta durante una semana, a mediados de diciembre.

Moneda
euro

Comidas

· Presupuesto bajo: entre 7 y 15 dólares
· Presupuesto medio: entre 15 y 20 dólares
· Presupuesto alto: a partir de 20 dólares

Alojamiento

· Presupuesto bajo: entre 20 y 30 dólares
· Presupuesto medio: entre 30 y 45 dólares
· Presupuesto alto: a partir de 45 dólares

El viajero que prefiera hospedarse en los hoteles más caros debería tratar de aprovechar las ofertas de viajes organizados en el país de origen. Reunión es un destino caro, debido principalmente a la falta de alojamientos de precio módico, aunque siempre es posible acampar en las colinas o dormir en alguna cabaña en el monte. Si se consigue una habitación barata, el presupuesto diario podrá limitarse a unos 30 dólares. Un gasto medio ascenderá a unos 50-60 dólares al día; un presupuesto elevado puede alcanzar cantidades exorbitantes. Los principales bancos de Reunión son franceses. Aunque técnicamente no debería existir ningún problema para canjear las principales monedas extranjeras -todas las entidades bancarias ofrecen este servicio- el desfavorable cambio oficial y las exageradas comisiones para el cambio de cheques de viaje en moneda extranjera hacen que resulte más práctico proveerse antes de llegar de francos franceses o, como mínimo, de cheques de viaje en esa moneda. En general, se aceptan las principales tarjetas de crédito.

Numerosos restaurantes incluyen en sus precios una cantidad por el servicio y no solicitan propinas adicionales, a diferencia de los establecimientos que anuncian "service non compris" en la carta. Los taxistas también parecen esperar una gratificación. Escasos comercios aceptan el regateo.

Saint-Denis

Saint-Denis es una capital atractiva, animada y cara. Hasta los visitantes que dispongan de una buena cantidad de dinero pueden sentirse un poco aislados si no cuentan con amigos locales que les presenten en el café set. Aunque conocida en algunos rincones como el París del océano Índico, en Saint-Denis no se encontrarán miles de desaliñados estudiantes que viajan con un reducido presupuesto. En su lugar, habitan legiones de trabajadores llegados de Madagascar, Mauricio, el continente africano y la Unión Europea -legales e ilegales- tratando de encontrar empleo.

El área chic de la ciudad lo constituye Le Barachois, el paseo marítimo de Saint-Denis, en el extremo oriental. Se emplazan los bares y terrazas más elegantes, así como el hotel Le Saint-Denis, uno de los más lujosos. En Saint-Denis se alzan impresionantes mansiones criollas. Lo idóneo es pasear sin rumbo fijo. Entre otros puntos de interés destacan el monumento a los Caídos; el Ayuntamiento, considerado uno de los edificios más bellos de la urbe; la catedral de Saint-Denis; y la prefectura, cuya construcción se inició en 1735 y sirvió como sede de la Compañía francesa de las Indias. El gran mercado supone el principal mercado artesanal, en el que se puede encontrar una mezcolanza de productos, desde objetos malgaches de madera hasta especias, cestos y muebles.

Los distritos de las colinas que se levantan detrás de Saint-Denis ofrecen fantásticas vistas de la capital, y conforman el punto de partida de excursiones a la Roche écrite, un pico de gran altura que suele estar oculto entre nubes. Aunque técnicamente no se encuentra en el circo de Mafate, proporciona una vista espectacular del circo inferior. El amanecer resulta el momento indicado para verlo.

Saint-Gilles-les-Bains

Quizá el ambiente playero no resulte la principal atracción de Reunión, pero en ocasiones nadie lo diría. Los fines de semana y durante los períodos vacacionales, Saint-Gilles-Les-Bains se encuentra abarrotada. En un domingo cálido y soleado, la ciudad puede compararse a las poblaciones de la Costa Brava, con restaurantes y playas hasta los topes y atascos a lo largo del día, con un tráfico especialmente intenso hacia Saint-Denis. La actividad se concentra en los 20 km de laguna y playa de blanca arena coralina que se extienden desde Boucan Canot hasta La Souris Chaude (literalmente, el Ratón Caliente). A ambos lados de esta zona, la arena es de color negro, de origen volcánico.

Durante el siglo XIX, el pequeño pueblo pesquero de Saint-Gilles-Les-Bains pertenecía a la familia Desbassyns. Tras la llegada de la carretera desde Saint-Paul, en 1863, el pueblo fue descubierto por los veraneantes, y su popularidad ha ido en aumento desde entonces. El Museo de Villéle, que acogió la residencia de la acaudalada y poderosa madame Panon-Desbassyns, ofrece visitas guiadas. Panon-Desbassyns fue una magnate del café y el azúcar que contaba entre sus posesiones con 300 esclavos. Cuenta la leyenda que, castigada por su crueldad, sus gritos atormentados pueden oírse aún cuando el volcán entra en erupción.

Aproximadamente a 1 km hacia el interior, se encuentra una zona de aparcamiento. De ahí nace un camino que conduce a un antiguo sistema de irrigación y abastecimiento de agua. La zona comprende una imponente serie de cascadas y estanques. El estanque de Cormoran, al que se accede por un sendero inferior que parte del canal de irrigación, es el más practicable. Cuando el nivel del agua alcanza el adecuado, las cascadas proporcionan un lugar excelente para nadar y una alternativa a la playa en los días más cálidos.

Saint-Paul

Saint-Paul es una ciudad atractiva que merece algunas horas de exploración, pero que suelen olvidar quienes la atraviesan en busca de las olas y la arena blanca situadas más al Sur. Como antigua capital de Reunión, Saint-Paul posee un aire tropical y colonial, con edificios históricos a lo largo de su paseo marítimo flanqueado por cañones a los que dan sombra desgreñados cocoteros. El único enclave factible de ser considerado una atracción es el luminoso y bien conservado cementerio Martin, próximo al extremo sur de la urbe, un bello lugar para pasear y rememorar el pasado tumultuoso, renegado y mercantil de la isla. El cementerio contiene las tumbas y restos de escritores, granujas y ciudadanos respetables de Reunión. La sepultura más interesante es la última morada del pirata Olivier Levasseur, La Buse (El Halcón), marcada con el símbolo pirata de la calavera con las tibias cruzadas. Tras robar una fortuna, La Buse se instaló en Madagascar, y fue el último pirata del océano Índico en ser aprehendido. Tras su captura, fue llevado a Saint-Paul y ahorcado en 1730. En la actualidad algunos persisten en la búsqueda de su tesoro en Mauricio, las islas Seychelles y Reunión.

Ètang-Salé-les-Bains

Este enclave marca el inicio de la costa para veraneantes, aunque la zona permanece, en gran medida, como una comunidad agrícola. Los fines de semana, su playa de arena negra se mantiene más tranquila que las ubicadas más al Norte, alrededor de Saint-Gilles-les-Bains. La población está protegida por un arrecife coralino al que, con mucha precaución, se puede acceder a pie durante la marea baja. En las afueras se encuentra un parque ornitológico de 2 ha, dirigido por la Office National des Forêts.

Cilaos y el circo de Cilaos

Cilaos nació como una estación balnearia a finales del siglo XIX, tras la construcción de unos baños termales. Se cree que su nombre procede de la expresión malgache tsy laosana, lugar del que nadie regresa. La mayoría de los habitantes de la localidad descienden de los colonos llegados de Bretaña y Normandía en el siglo XVIII. La zona es conocida por sus lentejas, sus bordados y sus vinos dulces tintos y blancos. El circo, uno de los tres que existen en la isla, recuerda al cráter de un volcán pero, en realidad, fue creado por las mismas fuerzas erosivas que conformaron el pico Matterhorn en Suiza.

Con los años, los baños y los muros originales se deterioraron, y el balneario fue cerrado a mediados de 1987 y convertido en museo. Un poco más arriba en la montaña, pero utilizando la misma fuente, se abrió un nuevo complejo, el establecimiento termal Irénée Accot, un lugar mágico para relajarse tras una larga caminata. Existen varios baños en los alrededores de la población. La excursión de un día a la cascada de Bras Rouge se inicia siguiendo un sendero que parte de Cilaos, desciende al antiguo balneario y luego atraviesa las laderas sobre el Bras des Étangs. Después de dos horas de camino se llega a la cascada de Bras Rouge.

Circo de Mafate

Rodeado de paredes, atravesado por barrancos y tachonado de crestas angostas, Mafate constituye el circo más salvaje y remoto de Reunión. A pesar de su aislamiento no se halla deshabitado, y cuenta con varias aldeas, lugares sórdidos y olvidados en los que nunca pasa nada, pero que surgen como un vestigio de civilización en medio de un paisaje majestuoso.

Para alegría de algunos y decepción de otros, Mafate carece de carreteras para vehículos motorizados y, a menos que se llegue por aire, la mayor parte de la zona resulta inaccesible.

Al más típico estilo francés, las actividades de recreo en Reunión enfatizan el sudor, la aventura y la superación de los límites convencionales. Existen clubes establecidos para todo tipo de actividades, aunque las características topográficas de Reunión ha hecho de la isla, principalmente, un paraíso del aficionado convencido u ocasional al senderismo. Existe un gran número de posibles excursiones de uno o varios días por toda la isla. El volcán y los circos de Cilaos, Salazie y Mafate resultan unos enclaves magníficos. El tipo de terreno ha producido también un aumento en el interés por las bicicletas de montaña; puede alquilarse con facilidad la necesaria vélo tout terrain, o VTT, para excursiones de medio día o un día entero. La práctica del submarinismo se concentra en los alrededores de Saint-Gilles-les-Bains, así como el buceo con tubo, la natación y otros deportes acuáticos. Los únicos lugares donde practicar el surf se hallan asimismo en esta zona. Para los amantes de la aventura, existe la posibilidad de un emocionante descenso de cañones, en el que se baja en rappel por escarpados barrancos y acantilados hasta alcanzar una poza o laguna en el fondo.

La isla de Reunión posee una historia muy similar a la de Mauricio, y fue visitada, aunque no ocupada, por los primeros navegantes malayos, árabes y europeos. El archipiélago, formado por Mauricio, Rodrigues y Reunión, fue bautizado por el portugués Pedro de Mascarenhas como islas Mascareñas, tras la llegada de los primeros europeos en 1513. En 1642, los franceses ocuparon la isla cuando la Compañía francesa de las Indias orientales envió la embarcación Saint-Louis, y el rey galo denominó a Reunión isla Bourbon.

El escaso interés en poblar y desarrollar el territorio permitió que, aproximadamente entre 1685 y 1715, isla Bourbon obtuviera sus principales ingresos de la piratería. La introducción del café, que entre 1715 y 1730 se convirtió en la principal cosecha, cambió por completo la economía. Los franceses utilizaron esclavos africanos para las labores intensivas necesarias en este cultivo. Durante este período se dispusieron también plantaciones de cereales, especias y algodón.

Al igual que Mauricio, Reunión creció bajo la guía del notable Mahé de La Bourdonnais, que sirvió como gobernador entre 1735 y 1746, a pesar de tratar a Mauricio como favorita y dejar a Reunión en un segundo plano.

Como resultado de una gestión deficiente y de la rivalidad entre Francia y Gran Bretaña durante el siglo XVIII, así como de la quiebra de la Compañía francesa de las Indias orientales, el gobierno de la isla pasó directamente a la Corona francesa en 1764 y, tras la Revolución Francesa, cayó bajo la jurisdicción de la Asamblea Colonial. A finales del siglo XVIII se produjeron diversas rebeliones de esclavos, y todos los que consiguieron escapar se ocultaron en el interior de la isla, donde se organizaron en pueblos con jefes democráticamente elegidos y desde donde lucharon para mantener su independencia de las autoridades coloniales.

Las plantaciones de café fueron destruidas por ciclones a principios del siglo XIX y, en 1810, durante las guerras napoleónicas, la isla pasó a manos británicas. Cinco años más tarde, mediante el Tratado de París, el botín fue devuelto a los franceses, pero los británicos retuvieron el control sobre Rodrigues, Mauricio y las islas Seychelles. Durante el dominio británico se introdujo en Reunión el cultivo de la caña de azúcar, que pronto se convirtió en su principal cosecha. Como resultado, muchos pequeños agricultores perdieron sus tierras, al verse obligados a venderlas a quienes disponían del capital necesario para el nuevo monocultivo. Los agricultores desplazados emigraron al interior en busca de nuevos terrenos donde retomar sus actividades agrícolas. Fue entonces cuando los hermanos Desbassyns se convirtieron en los principales magnates del azúcar en la isla. La industria de la vainilla, introducida en 1819, obtuvo igualmente un rápido desarrollo.

La época dorada del comercio en Reunión finalizó en 1870, cuando la competencia cubana y de la industria europea del azúcar de remolacha, unida a la apertura del canal de Suez, produjeron un declive económico. Las exportaciones disminuyeron, la industria azucarera entró en crisis, y la tierra y el capital se concentraron aún más en manos de una elite francesa.

La isla aún se encuentra bajo la jurisdicción del gobierno francés. Se han producido movimientos independentistas ocasionales que, a diferencia de los acontecidos en los territorios franceses del Pacífico, nunca han alcanzado excesiva relevancia. Incluso el Partido Comunista de la isla pretende la autonomía, no la independencia, y hasta fechas recientes, Reunión parecía satisfecha de ser completamente francesa.

Sin embargo, en febrero de 1991, unas protestas contra la administración costaron diez vidas en Saint-Denis, y una reaccionaria visita del primer ministro francés Michel Rocard provocó los abucheos de la población. En 1993 la situación parecía haberse calmado, pero todavía quedaban rescoldos de descontento.

Como departamento francés, Reunión padece algunos de los males que afectan a la metrópoli: la tasa de desempleo es altísima, especialmente entre los jóvenes (el 39% de la población tiene menos de 20 años). Diversos escándalos financieros y políticos han sacudido la isla en los últimos años.

Recientemente, la isla ha intentado estrechar sus lazos con África y, en 2004, entró a formar parte del Mercado Común de África Oriental y del Sur (COMESA).

Uno de los mayores placeres de una visita a Reunión lo constituye su cultura francesa con sabor criollo, o su cultura criolla con sabor francés. Resulta muy interesante apreciar las diferencias entre la séga (danza tradicional) local y las versiones malgache, de Mauricio y Seychelles. En Reunión se han desarrollado más variaciones porque los esclavos adoptaron las danzas de los colonos blancos, en particular la quadrille, y las adaptaron a sus ritmos africanos. El baile de esclavos más tradicional de Reunión es la maloya, un ritmo más lento y reflexivo, similar al blues de Nueva Orleans. Los instrumentos para interpretar una melodía se presentan muy variados: desde los tradicionales de percusión artesanales, como el houleur, un tambor cubierto de piel, y el caiambe, parecido a una maraca, al acordeón y los modernos instrumentos orquestales.

En Reunión se combinan ritmos africanos como el reggae, la séga y la maloya con lo mejor de la música rock y folclórica francesa, británica y estadounidense. Respecto a los sonidos más actuales con sabor criollo, los habitantes de Reunión los dejan en manos de sus parientes tropicales en Martinica y Guadalupe. Un popular músico local, el rasta Michael Fock conocido como Ti-Fock, aporta variaciones por medio del sintetizador a los tradicionales ritmos de la maloya y la séga.

La fe católica domina el carácter religioso de la isla, como demuestran las ermitas presentes a lo largo de todas las carreteras y caminos, cuevas y cimas de acantilados, así como los días y festividades dedicados al culto de santos. Saint-Denis está desierta los domingos, cuando la mitad de la población acude a la playa. Hindúes y musulmanes celebran los ritos de sus respectivas religiones libremente, y la mayoría de las poblaciones importantes poseen tanto una mezquita como un templo. Entre los ritos hindúes más practicados se cuentan el pandialé (o teemeedee), que implica caminar sobre brasas, y el cavadee, en el que los participantes se atraviesan las mejillas con agujas de plata. A lo largo de los años se ha producido un cierto sincretismo con la religión católica.

El francés es el idioma oficial, pero el criollo constituye la lengua más hablada. El criollo de Reunión puede resultar incluso difícil de entender para la mayoría de los franceses. Una misma palabra puede poseer un significado completamente distinto en ambas variantes.

Como en la Francia continental, en Reunión se dedica mucho tiempo y esfuerzo al cultivo, la preparación y el disfrute de los alimentos. Los isleños pueden elegir entre una gran variedad de tradiciones culinarias -francesa, india, china y criolla- y múltiples recetas contienen elementos de diversas gastronomías. Los graines, que pueden consistir en judías rojas o blancas, lentejas o guisantes, aparecen con regularidad en los platos criollos, servidos invariablemente como acompañamiento del rougail (un chutney picante de tomate y verduras) y del brédes, una verdura similar a la espinaca. Para sazonar la comida suele haber una fuente de piments (chiles). ¡Ojo! Basta con una pizca...

La isla de Reunión se encuentra en el océano Índico, a unos 800 km al este de Madagascar, y aproximadamente a 220 km al suroeste de Mauricio. Con 2.510 km² es mayor que Mauricio, pero cuenta con la mitad de población. Su volcán activo, el Piton de la Fournaise, entró en erupción en 1986, escupiendo lava al mar y acrecentando la superficie de la isla con unos pocos metros cuadrados.

Reunión posee dos regiones montañosas principales; una de ellas cubre dos tercios de la mitad occidental de la isla. El pico más alto, el Piton des Neiges, cuenta con 3.069 m de altitud, una cima comparable a los montes alpinos, y que está rodeada por tres inmensos y espléndidos anfiteatros: los circos de Cilaos, Mafate y Salazie. Estas alargadas y profundas depresiones forman cañones de escarpadas paredes repletos de intrincados picos y valles, restos erosionados del antiguo escudo volcánico que envolvía al Piton des Neiges. La región montañosa más joven, cuya evolución continúa, se halla en el Sureste. Nadie vive a la sombra del volcán, donde la lava, al enfriarse tras su descenso hacia el mar, ha formado una accidentada ladera de roca volcánica negra. Entre estas dos zonas principales surgen altiplanos y valles, y las llanuras centrales están circundadas por una costera de anchura variable.

Reunión, además de sufrir ocasionalmente las consecuencias de la actividad volcánica, padece el azote de los ciclones. El ciclón Clotilde, que se abatió sobre la isla el Viernes Negro (el 13 de febrero de 1987, un memorable viernes y trece), causó daños por valor de millones de dólares a las cosechas, las carreteras y los edificios. Otro violento ciclón se produjo en 1992. Debido a la altura de las montañas, su clima varía más que el de Mauricio. Existen dos estaciones claramente diferenciadas: el verano, caluroso y lluvioso, que se alarga de octubre a marzo, y el invierno, fresco y seco, que abarca de abril a septiembre. La costa oriental, abierta a los vientos, resulta considerablemente más húmeda que la occidental, y su zona montañosa es la que presenta mayor humedad.

La temperatura media en la costa se mantiene en 21°C durante el invierno y en 28°C durante el verano. En las montañas, las temperaturas descienden a 12°C de máxima diaria en invierno y a 18°C en verano.

Existen vuelos entre Reunión y Mauricio, Seychelles, Comores, Mayotte, Madagascar, Suráfrica, Kenia y, por supuesto, Francia continental. Para otros destinos internacionales, es necesario hacer escala en Mauricio. Desde Francia suele encarecerse el billete entre julio y mediados de septiembre, así como durante la Navidad. En la actualidad no se aplican tasas de salida.

En general, los cruceros prefieren hacer escala en las islas Seychelles o en Mauricio.

El aeropuerto Roland Garros se halla a unos 11 km al este de Saint-Denis. Un autobús especial efectúa con frecuencia el trayecto entre el aeropuerto y la capital, y además circulan taxis. Las ciudades también cuentan con servicio de taxi; se les puede parar si están libres. En las zonas rurales, donde no se han habilitado autobuses, los taxis cuentan con un horario establecido. También es posible contratar uno con conductor para una excursión de una jornada por la isla.

El servicio de autobús Reunión Cars Jaunes (de color amarillo) cubre la mayor parte de los destinos en la isla con diversas rutas: de Saint-Denis a Saint-Pierre; de Saint-Denis a Saint-Bênoit; de Saint-Pierre a Saint-Bênoit; de Saint-André a Salazie; y de Saint-Pierre al circo de Cilaos. La flota de autobuses públicos cuenta con lujosos autocares Mercedes, Renault o Volvo que disponen hasta de equipo estereofónico.

La red de carreteras de la isla es excelente y está bien señalizada, y dirigirse a las montañas por las carreteras de los circos constituye una magnífica experiencia. Como sucede en el resto de Francia, los automóviles circulan por la derecha. Para conducir en la isla, es necesario poseer un carné de conducir francés o un permiso internacional.

Debido a la gran cantidad de tráfico, a las prisas de los conductores y a lo empinado y precario de las carreteras de montaña, todos aquellos que tengan previsto utilizar la bicicleta como medio de transporte deben ir preparados para vivir algunas escalofriantes y potencialmente peligrosas experiencias. Las carreteras costeras absorben un excesivo tráfico para pasear relajadamente en bicicleta, y las pendientes de las carreteras de los circos resultan demasiado pronunciadas, pero las carreteras secundarias y el abrupto terreno del interior son ideales para las bicicletas de montaña. Recientemente, han surgido varias empresas que ofrecen información, alquilan bicicletas y organizan excursiones por el campo.


· Bourseiller, Philippe; Durieux, Jacques: Los volcanes y los hombres, Lunwerg Editores, Barcelona, 2001
< anterior · siguiente >
0/0
· Imprimir destino
· Otros destinos
Mauritius, Reunion & Seychelles
Tom Masters
Jean-Bernard Carillet


> comprar

Guías de viajes: Guías de viajes de países | Guías de viaje de ciudades | Catálogo | Novedades | Próximamente | Colecciones
Legal: Aviso legal  | Quiénes Somos | Grupo Planeta

·